Las ganaderías y carnicerías de Melilla encargadas de traer los borregos para el Eid al Adha 2026 lo tienen todo a punto para la inminente llegada de estos animales, prevista en algo más de una semana.
Los profesionales del sector llevan varias semanas intensificado las labores logísticas y sanitarias para garantizar que la llegada de los animales se realice en condiciones adecuadas. Todo ello, compaginando este trabajo con la actividad diaria para cubrir las necesidades de la población. Y es que el Eid es el momento más fuerte en cuanto a ventas se refiere.
Un Eid al Kebir que se anticipa muy diferente al del año pasado, cuando la ciudad registró una notable bajada en las ventas de cabezas de ganado y en los sacrificios, aproximadamente la mitad respecto a campañas anteriores.
La combinación de los elevados precios y la prohibición del sacrificio en el país vecino, tras un edicto del rey Mohamed VI, debido a la sequía que afectaba entonces a Marruecos; hizo que muchas familias melillenses de la comunidad musulmana optasen por no realizar el sacrificio el año pasado.
El Faro ha conversado con la ganadería Dina, situada en la carretera de Farhana, donde el responsable, Dieb, anunció que los corderos llegarán a Melilla dentro de unos 10 días, aunque sugirió que tal vez estén aquí ya entrada la próxima semana. Por el momento, Dieb anunció que traerá a la ciudad algo menos de 2.500 cabezas de ganado.
En el caso de la ganadería Ayadi, ubicada junto a la Granja Tramonti, por el momento barajan el segundo fin de semana del mes de mayo como fecha aproximada para la llegada de los borregos de la Pascua a Melilla.
Respecto a los precios, en la Ganadería Dina todavía no disponen con certeza de una cifra definitiva. No obstante, Dieb señaló que los clientes dispondrán de un abanico de precios en función del tipo de animal elegido.
Aún con todo, en esta explotación ganadera local destacaron como el borrego que llega a la ciudad presenta un coste diferente al de la península, debido no sólo al transporte, sino también a que se trata de animales de mayor edad respecto a los consumidos habitualmente en territorio peninsular.
"En la península no dejan crecer el borrego hasta los dos años, ese no se consume. Además, tienes que tener gente que te guarde a los animales hasta que llegue a esa edad. Todo ello acba por repercutir en los precios".
Asimismo, hay que sumar el encarecimiento general del ganado que se está produciendo a nivel mundial, como el caso de Marruecos, donde los precios no dejan de ascender de forma sostenida.
Unos altos precios en la península que Dieb también relaciona con la exportación que se realiza con países árabes. No en vano, las cifras del 2024 muestras como de los 1.100.000 corderos vivos que exportó España, 850.000 se los llevó Marruecos.
Además, Dieb recordó que los clientes tendrán la posibilidad de dejar a los animales que vayan a comprar en sus instalaciones, puesto que según recordó, la inmensa mayoría de los melillenses no disponen de un espacio adecuado en sus hogares para dejar al borrego hasta la llegada de la Pascua Grande.
Sin embargo, las familias melillenses cada año tienen una mayor preocupación por sus bolsillos. La subida continua de los precios también afecta a la adquisición de los borregos, lo cual complica cada año la celebración de esta festividad sagrada para los miembros de la comunidad musulmana.
Origen
En cuanto al origen de los animales, nuestra ciudad recibirá a finales de este mes miles de borregos procedentes de la península, una vez que desde que cerró la aduana comercial no ha vuelto a darse importación de corderos procedentes del país vecino. Sin contar con las prohibiciones en años anteriores al cierre por la fiebre aftosa en Marruecos, que tantas protestas ocasionaron en nuestra ciudad.
La situación actual contrasta sobremanera con la de antes de la pandemia, cuando cada año se establecía una orden específica para una época concreta como era la Pascua Grande e incluso se habilitaban Puntos de Inspección Sanitaria (PIS) donde se examinaban los borregos que entraban a Melilla.
Un Eid diferente en 2025
El sacrificio volverá a celebrarse con normalidad este año en Marruecos. una clara diferencia con la Pascua Grande del 2025, cuando quedó totalmente prohibido, ya que la sequía que asoló el país vecino durante años repercutió en una escasez de ganado, así como en sus precios.
Fue un Eid al-Adha diferente en Marruecos y también en la ciudad autónoma, donde el rito del sacrificio se vio alterado por la reducción en el número de cabezas de ganado vendidas entre la población melillense, la mitad que en pascuas anteriores. Así quedó demostrado en los puntos de sacrificio establecidos por la Ciudad Autónoma, donde la afluencia de vecinos fue mucho menor a la registrada en otros años.
Sacrificio
El sacrificio del borrego es una de las partes más representativas de la Pascua Grande. El cabeza de familia debe encargarse de llevar a cabo esta acción, la cual debe seguir una serie de normas para que sea halal.
Al finalizar el sacrificio, la familia se reúne para un almuerzo colectivo, cuyo plato principal son los pinchitos de hígado de cordero, seguido de los correspondientes acompañantes y platos.
La carne de este animal se aprovecha en los días posteriores, manteniéndose los encuentros familiares y vecinales.
El Eid al-Adha es la mayor celebración del Islam. En esta festividad se conmemora el sacrificio del profeta Ibrahim. Siguiendo los designios de Dios, dispuesto a sacrificar a su propio hijo, el profeta Ismail, como prueba de fe; Dios lo paró y remplazó a su primogénito por un cordero.
Complacido por la fuerte fe de Ibrahim, Dios hizo de esta demostración una parte permanente de la vida de cualquier fiel. Por ello, ese día, los musulmanes de todo el mundo sacrifican un animal, bien sea un borrego, cabra o incluso camello, para honrar el sacrificio del profeta Ibrahim.








