El aeropuerto de Melilla acumula 8 días consecutivos de cancelaciones, desvíos y retrasos en los vuelos con el resto del territorio nacional por condiciones meteorológicas adversas y razones técnicas. Una situación que mantiene a nuestra ciudad prácticamente incomunicada en sus conexiones aéreas desde hace más de una semana.
A fecha de este lunes 27 de abril, el aeródromo local acumula 38 cancelaciones de vuelos y 14 desvíos por meteorología adversa en la última semana, debido a la existencia de nubes bajas que impiden la visibilidad para aterrizar en la ciudad autónoma en condiciones de seguridad. De estos vuelos, 29 fueron cancelados a lo largo de la semana pasada, de un total de 246 vuelos que estaban programados entonces, 123 en cada sentido, según ha informado EFE.
Precisamente, el pasado viernes 24 de abril fue el peor día, con la cancelación de todos los vuelos programados. Por ello, Melilla quedó totalmente incomunicada por aire durante esa jornada. Coincidiendo, además, con uno de los días de mayor movimiento de pasajeros por ser la salida del fin de semana.
Malas previsiones
Las previsiones de un tráfico fluido en el aeropuerto no son nada halagüeñas, como mínimo, hasta este miércoles día 29. El motivo, un parte meteorológico que mantiene el techo de nubes sobre nuestra ciudad.
Una situación que está causando una profunda frustración e indignación entre los miles de pasajeros que se han visto afectados por estas incidencias a lo largo de este pasado fin de semana y en días previos. Pero que también está levantando un encendido debate político.
Esta situación de "bloqueo aéreo" en Melilla no es un hecho aislado este fin de semana, sino que se suma a las cancelaciones y retrasos que castigaron a las comunicaciones durante varios días de la semana pasada y la anterior.
Las consecuencias se han traducido en las mismas escenas a lo largo de estos días: Largas esperas en el aeropuerto y falta de información entre los viajeros. Los pasajeros afectados que han tenido suerte han podido ser reubicados, otros han escogido el barco para viajar a la península. Otros, sin embargo, se han visto sin alternativas.
Una situación realmente grave, toda vez que durante varios días no se han podido hacer evacuaciones médicas desde nuestra ciudad hacia la península, tal y como confirmó a este medio el piloto de aviación, Iván Castro.
No ha sido hasta este lunes cuando se ha realizado la primera evacuación médica desde el pasado jueves 23 de abril. No obstante, Castro ha recalcado como no han podido hacerse más operaciones de este tipo en la jornada de hoy, debido a la baja nubosidad.
Un problema de décadas
Este medio ha hablado con la Asociación AeroSpotters Melilla, quienes han recordado como este es un problema que viene arrastrándose desde hace décadas y que nunca se ha solucionado.
"Ahora es más notable porque se han aumentado el número de frecuencias diarias, pero es un problema que viene de décadas atrás".
En este sentido, destacan como los aterrizajes en Melilla seguirán siendo complicados, al carecer el aeródromo local de un sistema de aproximación que favorezca de forma más exacta la maniobra de aproximación y el mismo aterrizaje.
Barajas parecía la avenida
"El Aeropuerto de Madrid-Barajas parecía la avenida". Así ha señalado a El Faro Mercedes, una ciudadana melillense que ha podido regresar a nuestra ciudad en la tarde de este lunes desde la capital de España, en un vuelo que ha sufrido un considerable retraso. Aún con todo, se ha mostrado aliviada con haber podido llegar a Melilla, ya que las sensaciones no eran demasiado optimistas ante las incidencias registradas en los últimos días.
Precisamente, ha comentado como en el aeródromo madrileño han coincidido este mediodía numerosos pasajeros afectados por las cancelaciones de vuelos de los últimos días. Personas que han estado acudiendo durante días hasta Barajas, buscando información para saber si podían regresar a Melilla.
Noticia en prensa
La situación con los vuelos ya ha trascendido de nuestra ciudad y ha aparecido en medios de comunicación de otros puntos de la geografía nacional.
Tal y como han recogido en Diario Jaén y en 101TV Málaga, la expedición del Linares Deportivo vivió una "auténtica odisea" para jugar contra la UD Melilla. Su vuelo del pasado sábado fue cancelado por problemas técnicos, por lo que el equipo se vio obligado a modificar sus planes sobre la marcha y pasar la noche en Málaga a la espera de una solución, lo que generó incertidumbre sobre la disputa del partido.
El equipo viajó finalmente a la ciudad ayer domingo, aunque sufrió un serio retraso debido a la escasa visibilidad. La preocupación de los aficionados que comenzaron a seguir el vuelo en la página Flightradar 24, convirtieron a este en el noveno vuelo más seguido de todo el mundo durante ese momento.
Por otro lado, el diario La Voz de Almería ha relatado las diferentes incidencias que se han producido en los vuelos que unen a Melilla con la ciudad andaluza.
En la noticia, se destaca como las nubes bajas en el aeropuerto melillense han complicado la conexión aérea con la capital almeriense y con otros destinos de España.
Días de problemas
Las incidencias en los vuelos con origen y destino Melilla vienen registrándose desde el pasado domingo 19 de abril, coincidiendo con la jornada de regreso de numerosos participantes de la XII carrera Africana de La Legión, celebrada el sábado 18. La situación generó retrasos, cancelaciones y malestar entre los pasajeros en un día marcado por el aumento de la demanda.
En aquella ocasión, las incidencias no estuvieron relacionadas con factores meteorológicos, sino con causas técnicas u operacionales. Las primeras hacen referencia a problemas vinculados directamente con las aeronaves, como averías o fallos que impiden su funcionamiento en condiciones adecuadas. Este tipo de situaciones puede obligar a retrasar la salida de los vuelos o, en casos más complejos, a su cancelación.
Por otro lado, las causas operacionales responden a cuestiones organizativas del servicio aéreo. Entre ellas, destaca la limitación de las horas de actividad de la tripulación. Cuando los profesionales alcanzan el máximo permitido de trabajo, deben cesar su actividad conforme a la normativa vigente. Esta circunstancia puede provocar retrasos si se logra sustituir al equipo o cancelaciones si no hay disponibilidad inmediata de otra tripulación.
El Ministerio de Transportes anunció en junio del año pasado que iba a iniciar un estudio para ver la viabilidad de un nuevo procedimiento de aproximación y aterrizaje en el aeropuerto de Melilla para reducir el número de cancelaciones por baja visibilidad, uno de los principales problemas de la conectividad aérea con la península.
El secretario general de Transportes Aéreo y Marítimo, Benito Núñez, dio a conocer esta medida en su última visita a Melilla para participar en una reunión del Grupo de Trabajo de Transportes, donde dijo que confiaban en obtener resultados positivos de este estudio “en un plazo razonable” para intentar mejorar la operatividad del aeropuerto.
Reacciones políticas
Esta situación ha hecho que tanto el Gobierno local como diferentes partidos políticos de la ciudad hayan criticado también la situación, calificándola como “caos aéreo”.
La Ciudad Autónoma ha reiterado sus exigencias para un nuevo sistema de aproximación, la declaración de Obligación de Servicio Público (OSP) de las líneas con Málaga y Madrid y la ampliación de la pista del aeropuerto.
La formación política Coalición por Melilla (CpM) ha considerado una “necesidad imperiosa” el cambio de ubicación de la pista de despegue y aterrizaje del aeropuerto.
En este sentido, el vicepresidente Primero de la Ciudad, Miguel Marín, ha respondido calificando esta propuesta de "inasumible" y de “disparate descomunal”. Además, ha recordado que el aeropuerto opera desde hace más de medio siglo y lo único que necesita es “ampliar la pista” para favorecer la competencia, además de combatir las cancelaciones por razones meteorológicas con nuevos sistemas de aproximación.








