Melilla, al igual que el resto del mundo, está experimentando la subida constante del precio de los carburantes. Desde el inicio de la Guerra de Ucrania, no se había vivido un cambio igual de notable. En España, este incremento está siendo más evidente que en otros lugares: la gasolina ha subido una media de 20 céntimos, y el diésel, de unos 30 céntimos.
Así, los datos son más altos en comparación al resto de países de la Unión Europea. Por ejemplo, la media general del diésel es de 27 céntimos y, en nuestro país, es ligeramente superior. Hay varios factores que pueden explicar este hecho; sin embargo, el que más encaja, es el de la falta de competencia en el mercado de carburantes español.
Según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el 55 % de las gasolineras en territorio español están en manos de cinco grandes operadores: Repsol, Cepsa, BP, Galp y Shell. Debido al mercado mayorista, los negocios compran directamente el producto sin intermediarios y notan aún más las variaciones en su precio.
Esta concentración hace que el aumento en el coste del petróleo se refleje rápidamente en el de la gasolina; no obstante, a la inversa, el precio suele descender más despacio. El conflicto armado que se desató el pasado 28 de febrero con Estados Unidos, Israel e Irán como protagonistas, ha empeorado, por decirlo de algún modo, la situación.
La tendencia sigue siendo a la alza. El control del estrecho de Ormuz por parte del país iraní está marcando los tiempos en la economía global. Por este canal pasa cerca del 20 % del petróleo y el gas que se consumen en el mundo. El bloqueo actual debido al conflicto armado ha encarecido, a todos los niveles, el precio de los carburantes.
En Melilla
A nivel nacional, los consumidores llevan años percibiendo subidas de precios en todos los sectores, especialmente, en el de la alimentación y de los hidrocarburos. La última actualización del precio medio de la gasolina es del 15 de abril, y se sitúa en 1,538 euros/litro, 0,003 puntos por debajo de los anteriores datos publicados.
Una subida considerable con respecto a los momentos anteriores al conflicto armado. El precio medio del diésel en España está ahora en 1,848 euros/litro, 0,006 euros menos que el día anterior. El incremento se nota en todos los bolsillos, más aún en las personas que se dedican profesionalmente a sectores como el del transporte de mercancías.
Los vecinos y vecinas de Melilla confirman que, por el mismo precio de siempre, están llenando mucho menos el depósito del coche. Algunos se sorprenden y creen que debería ser más barato puesto que en la ciudad autónoma se paga IPSI (Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación) y no IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido).
La subida es evidente, pero no todos lo han percibido del mismo modo. Desde la estación de servicio Shell Puente de Triana, en la calle Actor Tallaví, aseguran que el precio no varía tanto como en la Península. “Aquí sube cada cierto tiempo, casi un céntimo de nada”. En esta estación, el diésel está a 1,34 euros/litro, la gasolina a 1,38 y el diésel tubo a 1,38.
En la gasolinera Moeve, en el Polígono Industrial Sepes, han comentado que ayer mismo subieron cinco céntimos todos los combustibles, un dato que se explica por el contexto internacional actual. Su encargado cree que son los primeros afectados, puesto que el estocaje es ahora “casi el doble de hace unos meses, antes de que empezara esta historia”.
El beneficio que obtienen es por comisión. Es decir, el depósito se llena menos por un precio mayor, por lo que los litros y la comisión son más bajos. “La subida del producto nos viene fatal. Nosotros tenemos que hacer también nuestras compras y a nosotros también nos cuesta más caro”, ha subrayado.
Las ventas bajan y tienen que manejar más dinero para continuar con el crédito que trabajan. “Ten en cuenta que si yo antes necesitaba, por ejemplo, 30.000 euros al mes para el crédito que tengo, ahora necesito 45 o 50.000 euros”, ha explicado el encargado de la gasolinera. Aparte, todo esto sigue repercutiendo de manera directa en el cliente final.
En especial, se ven más afectados “los profesionales del transporte, taxistas, camioneros y servicios de emergencia”. El litro diésel normal está ahora a 1,399 euros/litro, la gasolina sin plomo 95 a 1,449 y el diésel especial a 1,459. Manifiesta que, según la incertidumbre del momento, el precio seguirá subiendo o se mantendrá como hasta este momento.








