La UD Melilla ha regresado este lunes a los entrenamientos en el Estadio Álvarez Claro después de la derrota sufrida en el tiempo de descuento ante el UCAM Murcia en La Condomina. El conjunto azulino, que compite en el grupo IV de la Segunda RFEF, volvió de vacío en un encuentro en el que acarició la posibilidad de puntuar, pero que terminó decidiéndose en la última acción del tiempo añadido.
El choque en tierras murcianas dejó sensaciones encontradas en el seno unionista. El equipo realizó un partido competitivo y con argumentos suficientes para, al menos, sumar un punto. Sin embargo, una cadena de infortunios, unida a un penalti señalado en la última jugada del encuentro, acabó inclinando la balanza del lado local e impidió que los melillenses regresaran con botín.
Superado el revés, el vestuario ha centrado ya su atención en el próximo compromiso liguero. La UD Melilla recibirá el domingo a las 12:00 horas al CA Antoniano en el Álvarez Claro, en un encuentro que se presenta como una oportunidad para reencontrarse con la victoria ante su afición y reforzar su posición en la clasificación. Como es habitual tras jornada de competición, la sesión de este lunes ha tenido un marcado carácter regenerativo y compensatorio. Los jugadores que disputaron más de 45 minutos frente al UCAM realizaron trabajo suave sobre el césped, con carreras de baja intensidad, estiramientos y ejercicios específicos en el gimnasio orientados a la recuperación muscular.
Por su parte, los futbolistas que contaron con menos minutos o no participaron en el encuentro llevaron a cabo una sesión más intensa. Tras completar trabajo de fuerza en el gimnasio, realizaron tareas con balón en la zona trasera del campo principal del Álvarez Claro, en una dinámica que permitió mantener el ritmo competitivo del grupo. En el capítulo de incidencias, la principal preocupación es el estado de Olmedo, quien tuvo que ser sustituido durante el partido tras sufrir una luxación en el hombro.
El jugador será sometido en los próximos días a pruebas médicas para determinar el alcance definitivo de la lesión. Aunque aún no hay un diagnóstico cerrado, todo apunta a que deberá permanecer varias semanas alejado de los terrenos de juego mientras completa su recuperación. El resto del plantel completó el entrenamiento con normalidad y sin contratiempos. La plantilla azulina disfrutará este martes de jornada de descanso antes de retomar el trabajo el miércoles en el Álvarez Claro.
A partir de entonces, el cuerpo técnico intensificará la preparación del encuentro ante el CA Antoniano, un duelo clave en la recta final de la temporada. Con la derrota en Murcia ya en el pasado, la UD Melilla afronta la semana con el objetivo de transformar la frustración del último resultado en impulso competitivo para volver a sumar de tres ante su público. A los melillenses se la complicado mucho la situación deportiva, a pesar de que todavía le restan por disputar un total de diez encuentros, teniendo que sacar un buen número de triunfos para colocarse en las posiciones de salvación dentro del grupo IV de la Segunda RFEF del fútbol nacional.








