La lucha contra la violencia de género en España atraviesa un momento crítico, según advirtió Laura Segura, jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno en Melilla. Durante una entrevista concedida a Televisión Melilla, Segura alertó sobre la existencia de un “retroceso grande” en los avances logrados hasta la fecha y sobre la difusión de discursos negacionistas que están calando especialmente entre la población más joven.
La responsable de la Unidad reveló que “casi el 25% de los chicos jóvenes en nuestro país está diciendo abiertamente que la violencia de género es un invento”. En su opinión, este fenómeno no es casual ni espontáneo. “No es que los chicos de pronto de la noche a la mañana se hayan levantado siendo más machistas, es porque les está llegando este mensaje”, aseguró Segura, subrayando que detrás de estas percepciones existe una manipulación mediática y educativa que condiciona la visión de los jóvenes sobre la violencia machista.
La jefa de la Unidad destacó el papel de las redes sociales y los nuevos canales digitales en la propagación de estos mensajes. “Los teléfonos y los medios de comunicación que tienen que ver con las nuevas redes sociales, TikTok, etc., y los mensajes que les están llegando a través de estas redes, están creando una conciencia en negativo y de negación de la realidad de la violencia”, explicó. Según Segura, esta exposición constante a información sesgada está contribuyendo a que muchos jóvenes internalicen ideas que cuestionan la existencia misma de la violencia de género y la gravedad de sus consecuencias.
Segura también alertó sobre la deriva política de este negacionismo, que, según afirmó, “empezó en la extrema derecha y que ya ha saltado también a la derecha”, generando un riesgo de involución en las políticas de igualdad y protección a las víctimas. La responsable de la Unidad mencionó explícitamente a determinados discursos de figuras políticas, citando el caso de Isabel Díaz Ayuso, y señaló que “abiertamente está lanzando un mensaje que es negacionista de la violencia y que no apoya para nada a las mujeres”.
La jefa de la Unidad advirtió que estos posicionamientos no solo afectan al debate público, sino que tienen consecuencias directas en las políticas y recursos disponibles. Según indicó, “se están cerrando recursos y privando de medios, por ejemplo, del Pacto de Estado, a determinados recursos autonómicos”, una situación que se estaría dando en comunidades como Madrid y otras regiones del país. Para Segura, la retirada o limitación de estos recursos constituye un retroceso significativo en la protección de las mujeres frente a la violencia machista.
En este contexto, Laura Segura insistió en la necesidad de no normalizar ni minimizar los mensajes negacionistas, y advirtió que los avances logrados en los últimos años “no son irreversibles”. La responsable de la Unidad subrayó que es imprescindible mantener un compromiso firme y sostenido desde todos los ámbitos —institucional, educativo y social— para garantizar que la violencia de género siga siendo reconocida, denunciada y combatida con eficacia.
Segura también hizo hincapié en la importancia de la educación y la prevención como herramientas para contrarrestar estos discursos entre los jóvenes. “No basta con políticas de protección; es fundamental que los adolescentes y jóvenes reciban información veraz y formación sobre igualdad y respeto, para que puedan identificar y rechazar cualquier forma de violencia machista”, explicó.
La jefa de la Unidad concluyó subrayando que la lucha contra la violencia de género requiere de coordinación institucional, recursos adecuados y un trabajo constante de sensibilización social, especialmente frente a las tendencias que intentan minimizar la gravedad de esta problemática. Segura advirtió que cualquier retroceso podría tener consecuencias directas sobre las víctimas y sobre la conciencia social general, y pidió a la ciudadanía y a los poderes públicos que mantengan la alerta y el compromiso para garantizar que los avances en igualdad y protección no se pierdan.
En definitiva, la advertencia de Laura Segura pone de manifiesto que, pese a los esfuerzos realizados en las últimas décadas, la lucha contra la violencia de género sigue enfrentándose a desafíos nuevos y complejos, especialmente en el ámbito digital y entre los más jóvenes, donde los discursos negacionistas están encontrando terreno fértil y requieren respuestas urgentes y coordinadas de toda la sociedad.








