Melilla ha registrado en el último trimestre de 2025 el mayor precio medio de la vivienda del que se tiene constancia, superando por primera vez los niveles alcanzados durante la burbuja inmobiliaria de 2007. Según datos publicados por Sociedad de Tasación y recogidos por el portal especializado EjePrime, el precio medio de la vivienda terminada (que incluye tanto obra nueva como usada) en la ciudad autónoma se ha situado en 1.664 euros por metro cuadrado, tras un incremento interanual del 13,1%.
Este nuevo repunte convierte a Melilla en una de las capitales con mayor encarecimiento de la vivienda en todo el país, solo superada por Ceuta, donde los precios han aumentado un 14,3% en el mismo periodo. Otras capitales españolas también han registrado subidas importantes, aunque el promedio nacional se ha situado bastante por debajo, con un incremento medio del 4,1%.
El aumento de los precios en Melilla no es un fenómeno aislado. Se trata del tercer trimestre consecutivo en el que el valor de las viviendas en la ciudad crece, consolidando una tendencia que expertos del sector atribuyen al desequilibrio entre la oferta y la demanda. La escasez de vivienda nueva, sumada a una demanda constante tanto de residentes como de inversores externos, está presionando al alza el mercado inmobiliario local.
Este crecimiento sostenido ya fue anticipado en meses anteriores. Según la noticia publicada por El Faro de Melilla, el precio de la vivienda nueva en la ciudad había experimentado un aumento de más del 14% interanual, lo que ya indicaba que el sector se encaminaba a cifras históricas. En ese momento, se señalaba que la falta de promociones nuevas y la creciente percepción de Melilla como destino atractivo para la inversión estaban contribuyendo al encarecimiento.
Con los nuevos datos conocidos esta semana, Melilla no solo confirma esa tendencia, sino que alcanza un nuevo máximo histórico. El valor actual de 1.664 euros por metro cuadrado supera los niveles que se registraban en 2007, justo antes del estallido de la crisis financiera, cuando muchas ciudades del país vivieron un auge artificial de precios que derivó posteriormente en una profunda caída del mercado.
La situación actual, sin embargo, presenta diferencias respecto a aquella etapa. En esta ocasión, la subida no parece estar impulsada por un acceso fácil al crédito ni por una expansión descontrolada de la oferta, sino más bien por una oferta limitada, una demanda firme y un contexto de escasez de vivienda disponible, especialmente en zonas céntricas o de alto interés urbanístico.
El informe de Sociedad de Tasación también destaca que la presión del mercado se mantiene fuerte y que el comportamiento de ciudades como Melilla y Ceuta contrasta con el de otras regiones donde el crecimiento ha sido mucho más moderado. Aun así, los analistas alertan de la necesidad de hacer seguimiento a esta evolución, especialmente si continúa afectando a la accesibilidad a la vivienda para amplios sectores de la población.
La subida de precios, aunque positiva para quienes ya son propietarios, puede suponer una barrera para nuevos compradores, en especial para jóvenes, familias con ingresos medios o personas que buscan acceder a su primera vivienda. De momento, no se han anunciado medidas específicas para contrarrestar esta tendencia en la ciudad autónoma.
Melilla se encuentra, por tanto, en un momento clave en lo que respecta a su mercado inmobiliario. Con los precios en máximos y una demanda que no muestra signos de desaceleración, la evolución de los próximos meses será decisiva para determinar si este ciclo de crecimiento continúa o si se alcanzará un punto de estabilización.








