Desde hace ya catorce años, el Templo Hindú de Melilla se convierte cada diciembre en un punto de encuentro para la solidaridad. La campaña “Un Juguete, una Sonrisa”, organizada por la Comunidad Hindú de Melilla junto a la Asociación de Amas de Casa y Consumidores Rusadir, vuelve a poner en marcha una red de colaboración que crece año tras año, con un único objetivo: que ningún niño ni niña de la ciudad se quede sin un regalo en estas fechas tan especiales.
La iniciativa, que celebra su decimocuarta edición, es el resultado de semanas de trabajo en las que se han mantenido contactos con entidades colaboradoras y centros de destino, donde se entregarán los juguetes recogidos. Durante este proceso de preparación, se ha diseñado una planificación cuidadosa para garantizar que los regalos se ajusten a las edades de los menores que los recibirán, con el fin de que puedan disfrutar de un juguete útil, adecuado y adaptado a su etapa de desarrollo.
La iniciativa trata de recoger juguetes nuevos o en buen estado destinados a niños, niñas y adolescentes en contextos de vulnerabilidad, para que todos puedan disfrutar de un regalo en unas fechas marcadas por la ilusión. Desde la Comunidad Hindú de Melilla resaltan que la Navidad, con la magia de Papá Noel y los Reyes Magos, representa un momento único para los más pequeños, donde la alegría, la esperanza y las sonrisas describen las emociones de los menores. En este contexto, un juguete se convierte en mucho más que un simple objeto, "es ilusión, emoción, magia… y creemos que todos los niños deben sentir esa felicidad que caracteriza estas fiestas”, destacan. Una chispa que despierta felicidad y que forma parte del recuerdo compartido de estas festividades.
El centro neurálgico de esta campaña será, como cada año, el propio Templo Hindú, situado en la calle Padre Lerchundi nº18. Allí se recibirán los juguetes durante los días viernes 12 y sábado 13 de diciembre. El viernes, la recogida se realizará en horario de tarde, de 17:30 a 20:00 horas. El sábado habrá doble turno, de 10:30 a 13:30 por la mañana y de 17:30 a 20:00 por la tarde. Se podrán donar tanto juguetes nuevos como usados, siempre que se encuentren en buen estado.
Además del Templo Hindú, varios espacios de la ciudad se suman como puntos activos de recogida o promotores de actividades solidarias. El Real Club Marítimo de Melilla, a través de la sección deportiva “Barco Dragón”, recogerá juguetes el sábado 13 de diciembre en sus instalaciones, entre las 10:00 y las 14:00 horas. El centro deportivo Entrenamiento 180º también se une a la causa, ofreciendo clases especiales a cambio de la entrega de un juguete. Lo mismo hará Yogaland Melilla, que el jueves 11 de diciembre organizará una clase solidaria de yoga entre las 20:00 y las 21:00 horas, cuya inscripción consistirá en llevar un regalo para la campaña.
Otros colaboradores que han confirmado su participación en esta edición son Fisioterapia Carlos Jiménez Mata, el dietista Alejandro Linares, la tienda Toy Planet – Segundo Navarro, que aportará juguetes directamente, y la empresa Repárame Melilla. El centro educativo CEIP Pedro Estopiñán vuelve a implicarse activamente, como lo ha hecho en los últimos cuatro años, promoviendo la recogida entre su comunidad escolar.
Una vez finalizada la campaña, todos los juguetes serán clasificados y distribuidos entre diversas entidades sociales y centros socioeducativos de la ciudad. En esta edición, los beneficiarios serán: Religiosas María Inmaculada, Divina Infantita, Cáritas San Agustín (Barrio del Real), Cáritas Sagrado Corazón, Yo Dono Melilla, Melilla Acoge y los Centros de Atención Socioeducativa de Acera Negrete, Cañada, Las Palmeras, Patio Sevilla, Pinares, Tiro Nacional y San Francisco. Gracias al contacto previo con cada uno de ellos, se garantiza una entrega ajustada a las necesidades reales de los menores que atienden, cuidando que cada regalo cumpla una función lúdica y emocional.
Esta campaña no solo se centra en la entrega de objetos, sino que simboliza la unión de toda una ciudad en torno a la infancia. La donación de un juguete se convierte en un gesto cargado de valor que transmite cercanía y empatía. La experiencia acumulada durante estos catorce años ha permitido consolidar una red sólida que, edición tras edición, consigue conectar a personas voluntarias, entidades y empresas con aquellos niños y niñas que más lo necesitan.
Formar parte de esta iniciativa es también participar en una acción solidaria que irradia energía pura e inocente: la ilusión de un niño. Cada persona que dona un juguete contribuye a dar una segunda vida a ese objeto que quizás ya no se usa, pero que puede convertirse en un verdadero tesoro para otro pequeño que vive una realidad distinta. También, colaborar mediante la compra de un detalle pensado para ellos y ellas. En estas fechas señaladas, donde tantos niños y niñas despiertan esperando un regalo, cada aportación se transforma en una oportunidad de regalar una sonrisa, de regalar alegría.








