El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha adjudicado a la empresa pública Tragsa la ejecución de una nueva línea eléctrica que garantizará el funcionamiento de la planta desaladora de Melilla y reforzará el suministro de agua potable a la ciudad. La actuación cuenta con un presupuesto de 2.395.183,05 euros y un plazo de ejecución de nueve meses, según ha anunciado la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), que participa en la coordinación del proyecto.
La obra, considerada prioritaria, se enmarca en el convenio firmado entre el Ministerio, la Ciudad Autónoma de Melilla y la CHG para mejorar las infraestructuras hidráulicas de la ciudad. El objetivo principal es resolver las incidencias recurrentes que ha experimentado la actual línea eléctrica que abastece tanto a la planta desaladora como a otras instalaciones clave para el ciclo integral del agua.
La planta desaladora de Melilla, recientemente ampliada, desempeña un papel esencial en la garantía del suministro de agua potable en una ciudad con recursos hídricos limitados. Gracias a su ampliación, se ha incrementado de forma notable su capacidad de producción, pero también ha crecido la demanda energética necesaria para mantener su operatividad. Esta nueva línea eléctrica permitirá cubrir esa demanda con garantías y mejorar la seguridad del sistema.
El trazado de la infraestructura eléctrica comenzará en la subestación José Cabanillas Rojas y llegará hasta las inmediaciones de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP), situada frente al Parque Periurbano de Rostrogordo. Para su instalación, se construirá una canalización subterránea a través de la red viaria pública de Melilla.
En detalle, la actuación contempla la ejecución de 180 metros de canalización nueva, la adecuación de otros 4.700 metros ya existentes y la renovación de 158 arquetas de registro. También se instalarán 38 kilómetros de nuevos conductores eléctricos, se renovará la aparamenta de los centros de seccionamiento y transformación, y se construirá un nuevo centro de transformación para el suministro en alta tensión.
Desde el Ministerio y la CHG han resaltado la importancia estratégica de esta obra, no solo para asegurar el suministro energético a la desaladora, sino para consolidar un sistema de abastecimiento más robusto, eficiente y preparado para afrontar posibles incidencias o picos de demanda.
La ejecución ha sido encomendada a Tragsa, grupo empresarial público especializado en infraestructuras medioambientales y de emergencia, que ya ha participado en anteriores actuaciones en Melilla vinculadas al agua y al saneamiento. Su experiencia en este tipo de proyectos garantiza una ejecución técnica de calidad en los plazos establecidos.
Según han señalado fuentes oficiales, el Ministerio para la Transición Ecológica está desarrollando en Melilla una estrategia global para fortalecer las infraestructuras hidráulicas, que incluye inversiones en desalación, redes de distribución y eficiencia energética. Con esta nueva línea eléctrica se da un paso más en esa hoja de ruta, alineada con las políticas de sostenibilidad, adaptación al cambio climático y gestión eficiente de los recursos hídricos.
Además de responder a necesidades técnicas, la obra tiene una dimensión social clave, ya que incide directamente en la calidad de vida de los melillenses, en el acceso garantizado a un recurso básico como el agua y en la preparación de la ciudad ante posibles escenarios de escasez.
La CHG ha subrayado que la actuación responde a un compromiso institucional por dotar a Melilla de infraestructuras modernas, fiables y dimensionadas a las necesidades actuales y futuras. Con la puesta en marcha de esta nueva línea eléctrica, el sistema de abastecimiento se verá reforzado y la planta desaladora podrá operar con plena autonomía energética.









DE NUEVO OTRA VEZ PROMETEN QUE CON ESTA ACTUACIÓN FUNCIONARÁ EL DICHOSO CUARTO MÓDULO,QUIÉN SE LO CREE ?