El conjunto de la UD Melilla B, que milita en el grupo IX de la Tercera RFEF del fútbol nacional, afronta este próximo domingo a las 16:00 horas sobre el césped sintético del campo de La Espiguera un encuentro muy importante en sus aspiraciones de meterse en los primeros puestos de la clasificación general de su grupo. El rival será el cuadro granadino de Churriana de la Vega.
El primer entrenador de la escuadra melillense, Pepe Arredondo dio la última hora de su equipo de cara a este choque donde se tienen depositadas muy buenas sensaciones para intentar sumar los tres puntos en juego sobre todo desde la humildad y la ambición que tienen cada uno de sus jugadores.
Después del empate a domicilio cosechado por su equipo en el terreno de juego del Torreperogil declaró que “es verdad que lo mejor que nos ha podido pasar como equipo es que nos duela mucho empatar fuera de casa, que la verdad que para ser un equipo nuevo, tan joven, recién ascendido, con el objetivo de salvarse, creo que es una muestra de la ambición que tenemos. Ha sido una semana muy bonita en el vestuario porque han aparecido cosas nuevas y creo que hemos crecido mucho como equipo, desde el entender que queremos ir a esos campos a sacar el máximo resultado ante un rival que nos puso las cosas muy difíciles. Es muy positivo que el grupo quiera más, sea más autoexigente y más ambicioso y va a ser un buen punto de partida para seguir creciendo como equipo”.
El técnico local valoró la disputa de las diez primeras jornadas en uno de los grupos nacionales más complicados de toda la categoría y aseveró que “creo que lo que estamos construyendo como equipo a nivel de convivencia, a nivel de energía, de esos pequeños detalles que tanto la atención como el lenguaje corporal, como es lo que se transmite, como el poner siempre el equipo por delante de mí, creo que estamos haciendo cosas increíbles. De verdad que llevo mucho tiempo entrenando y lo que yo vivencio día a día dentro del vestuario, de estar justo aquí abajo y lo que vivencio en el día a día dentro de la Espiguera y en los viajes es algo increíble. Los chavales mejoran por semana, son cada vez más receptivos a un nivel de exigencia más alto. Me hacen sentirme entrenador, mi cuerpo técnico, jugadores, todo el mundo, porque al final siento que estoy en un sitio con unas personas que todo lo que le pueda dar y apretar no solamente es que lo recojan bien, sino que quieren más y creo que es el secreto del equipo que estamos siendo un equipo ultra comprometido, un equipo con un ritmo de trabajo increíble. El otro día en Jaén hicimos un partido increíble en ese aspecto y sobre todo un equipo que tú lo ves, a mí me hace conectar y vibrar desde el banquillo como nunca lo he hecho. Entonces, para mí sobresaliente en ese aspecto, aunque nos queda mucho por crecer”.
En cuanto al rival que se encontrará este sábado dijo que “es un equipo que hace muchas cosas muy bien en el campo, que se infravaloran. Es un equipo de ritmo altísimo, creo que es de los pocos equipos que no pueden mirar un dorsal. Y cuando digo esto me refiero a que es el que está en el campo da todo por el compañero en esfuerzo, en desgaste, en capacidad de hacer las cosas que menos le gustan al jugador y para mí eso tiene un mérito increíble. Es verdad que viene una dinámica de último año de ascenso por categoría y que lo está haciendo genial con el trabajo de Levi, pero la verdad que va ser un partido dificilísimo desde el ritmo que nos van a imponer y sobre todo desde que tenemos que empatar como mínimo en todo lo que son la intensidad en esas pequeñas acciones y esos pequeños detalles”.
Por último quiso destacar la clave para que el terreno de juego de La Espiguera se pueda convertir en un fortín a lo que aseveró que “todo pasa por entender si hacemos lo que entrenamos y si hacemos lo que más nos hace conectar como grupo en casa es muy difícil batirnos. Cuando dejemos de cuidar esos aspectos un 1% nos gana cualquiera. Pero creo que ahora mismo el grupo entiende muy bien qué es lo que tiene que hacer tanto en casa como fuera también creo que estamos rindiendo muy bien. No es casualidad que llevemos más de 1/3 del trabajo hecho, pero creo que la clave es tener humildad, ser ambicioso, creer cada uno en el compañero de al lado y sobre todo, hacer lo que entrenamos”.








