El diputado por Ceuta en el Congreso, Javier Celaya Bray, ha afirmado que las ciudades autónomas atraviesan “una situación de transición en cuanto al modelo económico”, en la que deben apostar por una reconversión que sustituya los modelos comerciales atípicos del pasado por sectores digitales, tecnológicos y sostenibles. Así lo expresó durante su intervención en el podcast Focosur, del Observatorio de Ceuta y Melilla.
Celaya recordó que el modelo anterior, basado en el trasiego irregular de mercancías a través de la frontera con Marruecos, ha finalizado. “Ese modelo, que tampoco proporcionaba buena imagen ni mucho menos a ambas ciudades, ha finalizado”, señaló. Frente a ello, subrayó la necesidad de “revitalizar ese sector privado” y avanzar hacia “una ciudad azul, verde e inteligente”.
El diputado resaltó el éxito logrado con la llegada del sector del juego online. “La mayoría de las empresas más potentes se han radicado en nuestra ciudad para seguir operando desde dentro de la Unión Europea”, explicó. Atribuyó ese logro a una estrategia definida a raíz del Brexit. “Se apostó por ese modelo y la verdad que en gran medida se ha conseguido”.
Además, Celaya destacó otras condiciones estructurales que condicionan el desarrollo industrial clásico: la falta de suelo, recursos naturales y los altos costes del transporte marítimo. “Por la distancia que se recorre, los precios de la ruta Ceuta-Algeciras son proporcionalmente de los más caros del planeta”, afirmó. Por eso, consideró que “el modelo tiene que basarse en proporcionar servicios que se puedan hacer a través de medios digitales”.
En ese marco, también reivindicó el papel clave de la educación y la universidad. “Creemos que es positivo que esa oferta se fortalezca y crezca”, expresó, aunque advirtió que la expansión universitaria está limitada por una falta de financiación adecuada por parte del Ministerio de Universidades. “El problema hoy en día más grave que padecemos es esa descoordinación”, explicó, en referencia a las competencias divididas entre el Estado y la comunidad autónoma andaluza.
Sobre la posibilidad de consolidar una figura europea específica que reconozca la singularidad de Ceuta y Melilla, Celaya se mostró claramente a favor: “Me parece francamente interesante”. Aunque reconoció que no se puede aspirar a ser región ultraperiférica como Canarias, insistió en que “sí se podría generar una nueva figura jurídico-administrativa” que refleje su realidad y garantice la continuidad del régimen fiscal especial.
En su intervención también abordó las tensiones en la relación con Marruecos, agravadas por la pandemia y por decisiones unilaterales del país vecino. “Nuestro confinamiento respecto a Marruecos duró más de dos años, una cosa completamente injustificada”, dijo. Aunque se ha anunciado la reapertura de aduanas y pasos fronterizos, denunció que “no está funcionando”. En el caso de Ceuta, apuntó, “lo único que se está produciendo son importaciones hacia Ceuta de áridos, pero luego no hay ningún tipo de sector exportador hacia Marruecos”.
Además, lamentó que para una fábrica local del sector agroalimentario, “introducir su producto en Marruecos lo tienen que trasladar a la zona franca de Algeciras y de allí llevarlo al puerto de Tánger en vez de pasar directamente por la frontera”, algo que calificó de “completamente absurdo”.
Respecto al 30 aniversario del Estatuto de Autonomía, Celaya hizo una lectura positiva del proceso autonómico. Recordó que, en sus inicios, la ausencia de estatutos dejaba a las ciudades “a la intemperie ante una futura reclamación internacional de Marruecos”. Sin embargo, valoró que la autonomía ha garantizado su integración plena en el Estado: “Tenemos un grado de protagonismo y de reconocimiento que yo creo que es muy importante para que suenen, para que se conozcan, para que no se olviden”.
Javier Celaya concluyó con un mensaje de confianza en el futuro, especialmente para las nuevas generaciones: “No hay que tenerle miedo al futuro, sino prepararse para él y afrontar los desafíos que nos encontremos”.








