La Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús ha acogido esta tarde un acto de gran solemnidad. La Virgen de la Soledad ha recibido de manos del comandante general de Melilla, Luis Cortés, el fajín de General que a partir de ahora portará en sus cultos y salidas procesionales.
Un acto de fuerte carácter simbólico que se enmarca dentro de los actos organizados por la Venerable y Muy Piadosa Cofradía de la Soledad de Nuestra Señora y del Cristo de la Paz por el 75 aniversario de su erección canónica. Será mañana sábado cuando se lleven a cabo los actos centrales de esta conmemoración, con una función solemne en el Sagrado Corazón, a las 18:30 horas y la procesión de alabanzas, que a partir de las 20:00 horas recorrerá las calles de Melilla.
La imposición se ha producido tras la celebración de la Santa Misa del último día del Triduo Extraordinario en honor a los Sagrados Titulares de esta Cofradía melillense.
Una iglesia llena de feligreses y cofrades ha querido participar de este acto tan solemne, aunque cabe destacar la nutrida presencia castrense en este templo. También se ha contado con presencia institucional de la mano del vicepresidente Tercero de la ciudad, Daniel Ventura, así como de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con el nuevo jefe Superior de Policía de Melilla, Juan de Dios Piedra y el coronel Jefe de la Guardia Civil, Jesús Rueda.
También se ha contado con representantes de otras parroquias y cofradías de Melilla.
Tras la celebración de la Eucaristía, el hermano mayor, Francisco Javier Calderón, impuso las medallas de esta Cofradía al comandante general y a su esposa, convirtiéndose ambos en hermanos de la Soledad y el Cristo de la Paz.
A continuación, llegó el gran momento cuando el comandante general hizo entrega del fajín de general a las camareras de la parroquia para que lo pongan a la Virgen.
El comandante General tomó la palabra para mostrar el inmenso honor de que la Cofradía le hubiera hecho partícipe de este 75 aniversario. Una participación que según dijo, le vinculará a la Cofradía y a Melilla de por vida.
Cortés destacó la importancia de la soledad en la vida de un militar. No en vano, recordó que este sentimiento va de la mano de una institución tan jerarquizada.
El comandante aprovechó para pedir que la Virgen guiase a todos aquellos que ejercen el rol de mando y liderazgo en momentos de soledad. Además, pidió que abogase por aquellas personas mayores que sufren de la "severa soledad".
En estas bodas de diamante de la Cofradía, Luis Cortés confió en que la devoción hacia los Sagrados Titulares crezca aún más en nuestra ciudad.
El acto ha concluido con el incensamiento a los Sagrados Titulares, quienes mañana mismo saldrán en procesión de alabanzas por las calles de nuestra ciudad.
La Virgen de la Soledad se une así al conjunto de tallas melillenses que han recibido fajines de manos de diferentes comandantes generales, como símbolo de protección y respaldo desde el estamento castrense. Es el caso de la Virgen de los Dolores, que en su momento recibió el fajín del que fuera comandante general de la ciudad hace años, Fernando Adolfo Gutiérrez Díaz de Otazu o la Divina Pastora de las Almas, que lo recibió el año pasado por parte del coronel Jefe de Estado Mayor de la Comandancia General de Melilla, Luis Filiberto Caselles Doménech. El pasado mes de junio, Luis Cortés le hizo entrega del fajín de general a María Santísima del Rocío.
Procesión de alabanzas
Será mañana sábado 25 de octubre cuando tendrá lugar el día grande de este 75 aniversario. En primer lugar, con una función solemne en la parroquia del Sagrado Corazón, a las 18:30 horas, seguida de la procesión de alabanzas de los Sagrados Titulares de la Cofradía, a las 20:00 horas. Por primera vez, el Cristo de la Paz y la Virgen de la Soledad saldrán juntos en procesión.
Esta será una procesión de carácter "alegre", por lo que a diferencia de los Viernes Santos, no se apagará el alumbrado público al paso de Nuestra Señora.
Tras muchas deliberaciones, la Cofradía finalmente seguirá el recorrido tradicional: Salida del Sagrado Corazón, López Moreno, avenida Castelar, el callejón del Paso de la Soledad, Padre Lerchundi, avenida Juan Carlos I, calle Cervantes y subida por Ejército Español hasta retornar al Sagrado Corazón.
Habrá una serie de momentos especiales a lo largo del recorrido: A la salida de la Virgen, María Mendoza interpretará el Ave María de Schubert, mientras que Estefanía Saavedra recitará el Padre Nuestro en el callejón de la Soledad.
Asimismo, la Tuna de Empresariales interpretará un par de piezas a la Virgen en la avenida Juan Carlos I, donde cada Viernes Santo se lleva a cabo el tradicional acto de desagravio.
También habrá ceremonias inéditas para la Cofradía de la Soledad, como los aldabonazos en las puertas del Sagrado Corazón, que harán de llamada para que los titulares bendigan las calles de Melilla.
El Cristo de la Paz saldrá a hombros y será portado por el comandante General, así como por militares y agentes de las fuerzas de seguridad.
La procesión contará con la presencia del antiguo vicario Episcopal de Melilla, Manuel Jiménez, que tanto ayudó a la Cofradía. Además, será la Unidad de Música de la Comgemel la que acompañará a la procesión.
No habrá túnicas en esta procesión, sino que los cofrades irán con traje oscuro, camisa blanca y corbata negra. Todos en fila, portando los ciriales con sus correspondientes tulipas.
Con motivo de este aniversario tan especial para la Cofradía de la Soledad y del Cristo de la Paz, la Hermandad ha recuperado un manto histórico de la Virgen de la Soledad.
Ese manto en terciopelo negro, del año 1940, fue elaborado por las monjas adoratrices y se ha visto sometido a un largo proceso de restauración a cargo del prestigioso bordador y restaurador malagueño, Sebastián Marchante.
Cofradía
La Hermandad de la Soledad fue fundada en 1951, teniendo como primer hermano mayor a Mateo Cánovas, quién inició la labor de consolidar esta cofradía. Poco tiempo después, Manuel Páez asumió el liderazgo y mantuvo la actividad de la hermandad hasta la década de 1970 cuando las salidas procesionales se interrumpieron temporalmente.
La hermandad experimentó un renacer en 1980, cuando retomó sus actividades bajo un nuevo impulso. Desde entonces, ha mantenido un papel activo en la Semana Santa melillense y ha incorporado al Cristo de la Paz como una de sus figuras titulares, además de la Virgen de la Soledad. En la actualidad, cuenta con cerca de 390 cofrades, un número que refleja la vitalidad y la relevancia de esta hermandad en la comunidad.







