El copiloto melillense Diego Ortega regresó este lunes a la ciudad autónoma tras participar en el Rally de Portugal, la cuarta prueba del Campeonato del Mundo de Rally-Raid. Esta cita, que contó con un impresionante plantel de los mejores pilotos del panorama internacional, supuso el estreno del melillense con su nuevo equipo, el Energilandia Rally Team, una escudería polaca que compite en la máxima categoría del campeonato, la T1 Plus.
Ortega no pudo estar presente en las dos pruebas anteriores del calendario —Abu Dhabi y Sudáfrica— pero sí comenzó la temporada en el Rally Dakar y ya se prepara para la siguiente gran cita: el Rally de Marruecos, que se disputará la próxima semana y en el que también participará junto al mismo equipo.
El piloto tiene puesta la vista en el Dakar 2025 como gran objetivo de la temporada, para el que se están preparando a fondo.
Un estreno exigente en un “pequeño Dakar”
La participación en el Rally de Portugal no era una carrera cualquiera. Según explicó el propio Ortega, la prueba tuvo un nivel altísimo, comparable incluso con el del Dakar. “Portugal tenía un elenco de pilotos bastante importante, la verdad es que era un pequeño Dakar. Faltaban pocos de los máximos favoritos a ganar el próximo Dakar”, afirmó.
Entre los nombres destacados estuvieron figuras de talla mundial como Carlos Sainz, con el equipo Ford; Nasser Al-Attiyah, con Toyota; Sébastien Loeb, representando a Dacia; además de otros grandes como Al-Rajhi, Lattegan y los pilotos estadounidenses.
En ese contexto, Ortega y su nuevo piloto se mantuvieron en casi todas las etapas dentro del top 5, demostrando una rápida adaptación al nuevo vehículo y al entorno competitivo.
Un nuevo coche, nuevas exigencias
La experiencia con el Energilandia Rally Team supone un paso adelante para Ortega. “Estuvimos en Polonia a principios de septiembre firmando contratos y haciendo un test de una semana en un circuito que tienen allí. Este rally era mi primera carrera con ellos, y la segunda carrera del pto con este coche, así que éramos bastante novatos”, detalló. El cambio técnico también ha sido significativo, ya que el melillense ha pasado de los buggys a un vehículo T1 Plus, mucho más exigente a nivel físico y técnico.
“El cambio es bastante grande, venir de los buggys a montarte en un bicho de estos que va a 170 kilómetros por hora por pista... cambia mucho todo: la velocidad, la navegación, el esfuerzo físico que requiere”, explicó. A pesar de la falta de rodaje conjunto, las sensaciones fueron muy positivas. “Nos adaptamos muy bien. Estuvimos todas las etapas menos una peleando en el top 5”, valoró Ortega, destacando la compenetración con su nuevo compañero y el rendimiento general del equipo.
Una avería frustró una clasificación que prometía más
El único contratiempo importante llegó durante la tercera etapa, celebrada en Badajoz. En el kilómetro 120 de ese tramo, el vehículo sufrió una avería mecánica: la rotura de la caja de cambios. “Tuvimos que hacer 180 kilómetros en segunda marcha, a unos 60 kilómetros por hora. Allí perdimos dos horas y media respecto al ganador de la etapa, con lo cual la clasificación general ya se fue al traste”, relató. Pese a ese incidente, Ortega y su equipo mantuvieron el buen ritmo durante el resto de la prueba, obteniendo resultados parciales que les dejaron muy cerca de los mejores del mundo en la disciplina.
Pensando en Marruecos y en el gran objetivo: el Dakar
El siguiente reto para Ortega será el Rally de Marruecos, que se celebrará la próxima semana. El melillense se desplazará con su equipo cuatro días antes del inicio para realizar entrenamientos específicos en las dunas del desierto y continuar con la preparación técnica del coche.
“La idea ahora es seguir aprendiendo, seguir desarrollando el coche y seguir preparando el Dakar. Este rally en Portugal hay que ponerlo en contexto: era una prueba para testearnos como equipo y para que el coche rodara. Y las sensaciones han sido muy positivas”, señaló.
Ortega considera que todavía hay un gran margen de mejora, tanto a nivel individual como técnico. “El equipo está desarrollando el coche todavía. Nosotros también estamos aprendiendo. Creo sinceramente que tenemos mucho margen de mejora”, afirmó. Después de un breve paso por Madrid tras llegar desde Lisboa, Ortega ya se encuentra en Melilla recuperándose y preparando su próximo desplazamiento. El Rally de Marruecos será clave como antesala del Dakar, donde el copiloto melillense espera firmar una actuación destacada junto a su nuevo equipo.








