El precio medio de la vivienda, tanto nueva como usada, en Melilla ha registrado un incremento interanual del 3,1% en el tercer trimestre de 2025, según los datos publicados en el informe IMIE Mercados Locales elaborado por Tinsa by Accumin. Este crecimiento, aunque moderado en comparación con otras regiones del país, consolida la tendencia alcista que experimenta el mercado inmobiliario local en los últimos trimestres.
Esta subida supone una aceleración respecto a trimestres anteriores, como el 1,34% registrado en la primera mitad del año, tal como informó en su momento El Faro de Melilla. Con este avance, Melilla supera ya en términos nominales los precios máximos alcanzados durante el ciclo inmobiliario anterior a la crisis de 2008. Si bien el informe aclara que, al descontar el efecto de la inflación, aún no se ha recuperado el valor real de aquel período, la cifra actual marca un hito en la evolución del mercado local.
A nivel nacional, la vivienda se ha encarecido un 11,7% interanual, lo que refleja una aceleración del ciclo alcista que se sostiene desde hace varios años. En zonas como la Comunidad de Madrid (+19,4 %), Islas Baleares (+14,8%), Comunidad Valenciana, Andalucía y otras áreas del litoral mediterráneo y el norte peninsular, los incrementos han superado ampliamente los dos dígitos. Melilla, junto a Ceuta y otras provincias del interior, se sitúa en el grupo de regiones con menores variaciones.
El informe de Tinsa identifica una combinación de factores que explican este comportamiento alcista del mercado: una demanda que sigue en niveles elevados, una oferta limitada y un entorno financiero que, pese a los tipos de interés todavía elevados, continúa permitiendo la actividad hipotecaria. Según el Banco de España, ha aumentado ligeramente el porcentaje de hipotecas que cubren más del 80 % del valor del inmueble, lo que indica una mayor disposición de los compradores a asumir deuda.
En el caso concreto de Melilla, el informe no señala tensiones graves de accesibilidad, pero sí destaca que la ciudad forma parte del reducido grupo de provincias y ciudades que ya han superado sus máximos históricos de precios nominales, junto a Madrid, Málaga, Santa Cruz de Tenerife y Baleares. Sin embargo, al aplicar el ajuste por inflación, los valores actuales siguen por debajo de los máximos reales de mediados de los años 2000.
Respecto al nivel de esfuerzo económico, el estudio indica que en España se destina, de media, un 34,8% de la renta disponible para pagar la primera cuota anual de una hipoteca estándar. En Melilla no se alcanzan los niveles críticos que se observan en otras zonas como Málaga o Cádiz, donde el esfuerzo supera el 50%. No obstante, la tendencia al alza de los precios en la ciudad autónoma obliga a seguir de cerca la evolución de este indicador.
El informe también resalta una rotación creciente de la vivienda de segunda mano, motivada por la escasez de oferta en obra nueva. Esta situación alimenta ciertas dinámicas especulativas, aunque todavía no se consideran generalizadas. Además, la actividad constructora sigue contenida, con niveles bajos de visados de obra nueva en relación con el parque de viviendas existentes.
En cuanto a la evolución por capitales, Melilla figura entre las que han registrado un crecimiento interanual positivo, pero lejos de los aumentos más intensos. En el tercer trimestre, Madrid lideró el ranking con una subida del 19,5%, seguida por Valencia (17,1%) y Palma de Mallorca (14,2%).
En definitiva, el mercado inmobiliario de Melilla se caracteriza por una evolución moderada pero constante, que permite sortear las grandes volatilidades observadas en otras partes del país. Con un crecimiento del 3,1% interanual, la ciudad sigue consolidando una recuperación progresiva, en un contexto nacional marcado por el desequilibrio estructural entre oferta y demanda.








