El cementerio e incineradora de mascotas se encuentra en fase de licitación y será una realidad para el próximo año.
En declaraciones a los medios, el consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, quiso hacer hincapié en que se trata de un proyecto que requiere de una serie de pasos que suponen una extensión de los plazos requeridos.
Entre otros, Ventura habló del estudio previo por parte de AENA y del informe medioambiental de la propia Consejería. También recordó que ha de llevarse a cabo una obra civil para la incineradora y la adjudicación del material, cuya fabricación en Alemania requiere de varios meses.
No obstante, el consejero quiso destacar el objetivo de la Ciudad Autónoma en que este cementerio sea una realidad.
"Cualquier funcionario de la Ciudad quiere ver materializado su trabajo lo antes posible, pero hay leyes que cumplir".
En este sentido, Ventura defendió el proyecto del cementerio de animales como una manera de dar dignidad a la muerte de las mascotas de los melillenses.
"En el Gobierno estamos convencidos de que la relación de las personas con sus mascotas es muy cercana y familiar, por lo que no es digno incinerar a nuestros perros y gatos en la incineradora que tenemos".
Desde el Ejecutivo local insisten en que llevan años trabajando en este proyecto, pero aseguran que para el año que viene ya será una realidad.
Cementerio
El cementerio de mascotas que estará ubicado en la Granja Escuela Rey Felipe VI y que contará con instalaciones para la incineración de animales, columbarios y zonas ajardinadas.
La inversión prevista asciende a 150.000 euros, con un desarrollo programado para los próximos meses.
La iniciativa responde a una demanda histórica de ciudadanos y asociaciones de protección animal, que reclamaban un espacio habilitado para enterrar o incinerar a las mascotas de forma adecuada. Hasta ahora, la ciudad carecía de una infraestructura de este tipo, lo que obligaba en ocasiones a recurrir a soluciones informales o fuera de Melilla.
El nuevo cementerio no solo cubrirá una necesidad logística, sino que también se concibe como un espacio de homenaje, reflexión y memoria. Contará con zonas ajardinadas y áreas específicas para la incineración, lo que permitirá a los dueños conservar las cenizas de sus animales si así lo desean.
La puesta en marcha del proyecto también tiene un impacto positivo en la gestión ambiental de la ciudad, ya que evitará prácticas inadecuadas y permitirá un tratamiento correcto de los restos animales, cumpliendo con la legislación vigente en materia de salud pública y bienestar animal.
Con este avance, Melilla se unirá a otras ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Málaga, que ya disponen de cementerios y crematorios para mascotas, reforzando así su compromiso con el respeto y bienestar de los animales y situándose a la vanguardia en políticas públicas de este ámbito.








