El Faro de Melilla ha hablado con la Policía Local para conocer el balance de denuncias de tráfico registradas en la ciudad entre el 1 de enero y el 30 de agosto de 2025. En este periodo se contabilizaron un total de 8.465 infracciones, una cifra que refleja tanto el papel de los controles de velocidad como la problemática de los estacionamientos indebidos en la vía pública.
Del total, 1.578 denuncias se interpusieron a través de los radares de control de velocidad, cuyos datos abarcan hasta abril. El resto corresponde a intervenciones directas de los agentes en controles rutinarios o en patrullas de vigilancia.
El peso de los estacionamientos indebidos
Uno de los aspectos que más preocupa a la Policía Local es el elevado número de sanciones relacionadas con el estacionamiento en lugares prohibidos, que representan más de 3.000 denuncias en diferentes modalidades.
Entre las más numerosas destacan las 520 multas por aparcar donde lo prohíbe la señal, seguidas de las 406 por estacionar sobre la acera y las 300 en zonas señalizadas con bordillo amarillo. También se tramitaron 230 denuncias por invadir plazas reservadas a personas con movilidad reducida, 200 en áreas de obras y 260 por aparcar en doble fila.
A estas cifras se añaden 130 multas en zonas reservadas a autobuses y 70 en vados, lo que pone de manifiesto que los problemas de espacio y de respeto a la señalización son una de las principales cuestiones en la movilidad urbana de Melilla.
Seguridad vial: cinturón, atención y conducción temeraria
El balance no se limita al estacionamiento. La Policía Local también confirmó a El Faro de Melilla numerosas infracciones vinculadas directamente con la seguridad vial.
En este apartado destacan las 150 denuncias a conductores por no utilizar el cinturón de seguridad, además de 49 a acompañantes que viajaban sin él. Asimismo, se tramitaron 400 sanciones por no mantener la libertad de movimiento al volante y 200 por no mantener la atención durante la conducción.
El uso del móvil al volante también figura en el listado, con 70 denuncias a conductores que fueron sorprendidos manipulando el teléfono con la mano.
En cuanto a las conductas más graves, la Policía Local informó de 60 sanciones por conducción temeraria y 80 por conducción negligente, que se suman a 175 denuncias por no respetar pasos de peatones, 120 por desobedecer señales de tráfico y 100 por incumplir marcas longitudinales en la calzada.
Vehículos de movilidad personal (VMP) y otros casos
La presencia creciente de vehículos de movilidad personal (VMP), como los patinetes eléctricos, también queda reflejada en las estadísticas. Entre enero y agosto se contabilizaron 130 denuncias por infracciones vinculadas a este tipo de vehículos, que en muchos casos circulaban por zonas no autorizadas o incumplían las normas básicas de seguridad.
Junto a ellas, el balance incluye un conjunto de denuncias dispersas, de menor peso estadístico, pero que contribuyen a elevar el total de infracciones hasta las 8.465 registradas.
Cabe destacar que estos datos confirman que la ciudad enfrenta dos grandes retos en materia de tráfico: el exceso de velocidad y los problemas de estacionamiento.
Los radares fijos y móviles han demostrado ser eficaces para detectar conductas imprudentes al volante, mientras que el elevado número de sanciones por estacionamiento refleja tanto la falta de plazas como la necesidad de respetar los espacios reservados.
Desde el cuerpo policial recuerdan que la finalidad de estas sanciones no es únicamente económica, sino que persigue garantizar la seguridad vial y la convivencia ciudadana. Aparcar en la acera, en un paso de peatones o en una plaza reservada a personas con movilidad reducida no solo constituye una infracción, sino que supone un obstáculo directo para peatones y colectivos vulnerables.
Concienciación y prevención
La Policía Local insiste en que, más allá del trabajo sancionador, es necesario reforzar las acciones de concienciación ciudadana. Aspectos como el uso del cinturón, la atención al volante o la prohibición de utilizar el móvil deben asumirse como hábitos cotidianos.
En este sentido, los agentes subrayan que estas conductas están directamente relacionadas con la siniestralidad vial y que la prevención es la herramienta más eficaz para reducir el número de accidentes en las calles de Melilla.
El balance de los primeros ocho meses del año refleja que la movilidad en Melilla es un reto compartido entre instituciones y ciudadanos. Mientras la Policía Local intensifica su vigilancia en las zonas más conflictivas, los conductores deben comprometerse con el cumplimiento de las normas para lograr una convivencia más segura.
Las 8.465 denuncias registradas entre enero y agosto evidencian la magnitud del desafío y la necesidad de seguir trabajando para mejorar la seguridad vial y la ordenación del tráfico en la ciudad.








