Ha llegado la hora dentro del grupo IV de la Segunda RFEF del fútbol español con la celerbación de la primera de las jornadas de la presente temporada liguera. La Unión Deportiva Melilla arranca este domingo, 7 de septiembre, su camino en la temporada 2025/2026 de la Segunda Federación, y lo hace con un estreno de altos vuelos en el Álvarez Claro frente a uno de los aspirantes al ascenso, el UCAM Murcia.
El encuentro, correspondiente a la primera jornada del Grupo IV, está programado para las 12:00 horas y será dirigido por el colegiado andaluz Francisco Sáez. El equipo melillense, con Rafa Ocaña como gran arquitecto del proyecto y Alberto Cifuentes en el banquillo, inicia una etapa cargada de ambición y compromiso con su afición.
La ciudad vive con entusiasmo la previa del debut, y el respaldo de la grada será clave en un choque en el que los azulinos buscarán los tres primeros puntos del curso para comenzar con confianza y marcar el camino desde el primer día.
Un proyecto con ilusión, ambición y respaldo
La ilusión es palpable tanto en el club como en el entorno. El verano ha servido para reforzar la plantilla, trabajar la identidad del equipo y sentar las bases de un proyecto que pretende devolver a la UD Melilla a la zona noble del fútbol nacional. Las sensaciones positivas generadas durante la pretemporada y el trabajo diario del grupo alimentan el optimismo de cara a una campaña en la que el equipo espera ser protagonista.
Iniciar la temporada con una victoria es siempre importante. Supone un impulso anímico, refuerza el trabajo realizado y permite mirar al futuro inmediato con mayor confianza. Enfrente, sin embargo, estará un UCAM Murcia que también llega con hambre y con el objetivo de empezar fuerte una temporada en la que parte como uno de los favoritos a luchar por el ascenso.
Un rival de entidad y con nombres conocidos
El conjunto murciano rozó el ascenso a Primera Federación la pasada campaña y ha confeccionado una plantilla con jugadores experimentados, varios de ellos con pasado en categorías superiores. Futbolistas como Pablo Hernández, Dani Aquino o el delantero melillense Mizzian, formado en la cantera unionista, serán algunos de los nombres a seguir este domingo sobre el césped del Álvarez Claro.
El balance histórico entre ambos equipos tras once enfrentamientos es muy igualado: tres victorias para cada uno y cinco empates. El último precedente se remonta a 2019, en un partido de Copa del Rey que terminó con triunfo visitante por 1-2. Un dato que sirve de aliciente para que la UD Melilla busque revertir la estadística y empezar la temporada con un golpe de autoridad en casa.
Bajas en el estreno para Cifuentes
El técnico Alberto Cifuentes no podrá contar con todos sus efectivos para este primer compromiso. El guardameta Olmedo, que arrastra un esguince de tobillo sufrido durante la pretemporada, sigue en proceso de recuperación y no estará disponible. Tampoco podrá participar el defensa Muñiz, quien continúa con trabajo específico tras sufrir una fractura en los huesos propios de la nariz durante el amistoso ante el Arenas de Armilla.
Pese a estas ausencias, el cuerpo técnico ha preparado el partido con intensidad y confianza, consciente de que el grupo está capacitado para competir con garantías desde el inicio. El equipo ha mostrado buena actitud en los entrenamientos posteriores a la cancelación del último amistoso y llega en un buen momento físico y mental.
Todo listo para el gran arranque
Con las expectativas altas y el respaldo de su afición, la UD Melilla está lista para dar el primer paso en una temporada que promete emociones fuertes. El estadio Álvarez Claro acogerá un duelo entre dos equipos llamados a estar en la parte alta del grupo y que buscan arrancar con victoria una campaña larga, exigente y que no permite margen de error. Desde el club se hace un llamamiento a los socios, peñistas y aficionados melillenses a que acudan en masa a apoyar al equipo en este ilusionante debut, que servirá también como reencuentro entre la plantilla y la grada. El objetivo común es claro: competir, crecer y soñar en azul.








