La Ciudad Autónoma de Melilla podrá continuar con las obras del Parque Lobera después de que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 haya dictado un auto, con fecha de 3 de septiembre de 2025, que levanta la medida cautelarísima previa que impedía la continuación de los trabajos por el posible impacto sobre una colonia de gatos.
El procedimiento, registrado con el número MCP 1/2025, fue iniciado a raíz de una solicitud presentada por la melillense Natalia Gracia de la Viña, quien pidió la suspensión urgente de las obras alegando que estas ponían en riesgo una colonia felina ubicada en la zona. La medida se adoptó inicialmente de manera in audita parte, es decir, sin escuchar previamente a la Ciudad Autónoma. Sin embargo, el auto actual resuelve que no concurren los requisitos de urgencia ni se vulnera la normativa vigente, por lo que autoriza a la administración local a continuar con el proyecto.
En su resolución, el magistrado-juez Carlos García-Giralda Casas indica que la Ciudad Autónoma ha aportado documentación suficiente para demostrar que actualmente no se están ejecutando obras en la parte del parque donde se encuentran los gatos. Además, destaca que se están llevando a cabo gestiones para su traslado a refugios gestionados por asociaciones de protección animal, con el compromiso de no iniciar ningún trabajo en esa zona hasta que los animales hayan sido reubicados en condiciones adecuadas.
El auto también recoge que no existe una colonia felina autorizada oficialmente en el Parque Lobera. La administración autonómica argumenta que el espacio no cumple con los requisitos legales para ello, dado que el plan vigente prohíbe la instalación de colonias cerca de parques infantiles o de vías rápidas, como ocurre en esta ubicación concreta. Esta prohibición está recogida en el Acuerdo del Consejo de Gobierno del 18 de mayo de 2023, publicado en el BOME el 24 de ese mismo mes.
El juez considera que no se justifica el periculum in mora (el riesgo de que se cause un daño irreparable antes de una resolución judicial firme) ni el fumus boni iuris, es decir, la apariencia de buen derecho. Si bien reconoce que la demandante está autorizada por la Ciudad Autónoma para participar en el Programa de Captura, Esterilización y Suelta (CES), y que su actuación responde a una preocupación legítima, no ve probado que las obras se estén desarrollando en la zona sensible ni que vulneren los artículos 39, 40 y 42 de la Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales.
Tampoco aprecia infracción de las directrices técnicas sobre gestión de colonias felinas publicadas por la Dirección General de Derechos de los Animales, ni del reglamento de sanidad animal de la ciudad ni de otras normativas locales.
Por tanto, el juez estima las alegaciones presentadas por la Ciudad y acuerda levantar la suspensión de las obras, sin hacer expresa condena en costas. La resolución puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla.
Esta polémica cobró notoriedad pública a finales de agosto, cuando El Faro de Melilla publicó que una melillense había denunciado que las obras en el Parque Lobera ponían en riesgo a una colonia felina. Poco después, el consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, acusó al PSOE de promover una denuncia falsa con fines políticos, afirmando que la gestión del bienestar animal se estaba llevando a cabo conforme a la normativa y que la actuación urbanística respetaría la presencia de animales hasta su traslado.
Con este auto judicial, la Ciudad Autónoma tiene vía libre para avanzar en el proyecto de mejora del Parque Lobera, una de las actuaciones urbanísticas prioritarias del actual equipo de Gobierno.








