Melilla ha redujo en un 79% el número de beneficiarios que percibían la renta mínima entre los años 2020 y 2023, conocida en la ciudad como IMI (Ingreso Melillense de Integración). Los datos, recogidos por el Consejo Social y Económico (CES) y publicados este jueves, reflejan que la ciudad autónoma pasó de contar con 292 beneficiarios en 2020 a solo 61 en 2023, lo que representa uno de los mayores descensos porcentuales a nivel nacional. Solo territorios como Madrid (-89%), Castilla-La Mancha (-82%) o Aragón (-82%) superan esta caída.
Este descenso se enmarca en una tendencia generalizada en todo el país: el número total de titulares de rentas mínimas autonómicas ha caído un 34% en ese mismo periodo, pasando de 394.436 a 258.568 personas. En once comunidades autónomas, la caída ha superado el 50%, lo que ha llevado al CES a advertir de que este tipo de ayuda podría estar encaminada a su desaparición en muchos territorios.
El informe vincula esta caída al impacto del Ingreso Mínimo Vital (IMV), una prestación básica estatal que se puso en marcha en 2020 con el objetivo de cubrir las necesidades económicas de los colectivos más vulnerables. Las rentas mínimas autonómicas, que hasta ese momento desempeñaban un papel clave en la lucha contra la pobreza, han visto reducida su función tras la implementación del IMV.
Según el CES, aunque era esperable una disminución progresiva de estas rentas debido a la nueva cobertura estatal, lo ocurrido en muchas comunidades, como Melilla, ha superado esas previsiones. El resultado ha sido una caída mucho más pronunciada de lo previsto, especialmente en zonas donde la coordinación entre los dos sistemas ha sido escasa o ineficiente.
En 2023, solo el 22,2% de los titulares de rentas mínimas autonómicas (24.708 personas) compatibilizaban esta ayuda con el IMV. A su vez, el 40,4% de las prestaciones autonómicas se extinguieron o suspendieron tras el traspaso al sistema estatal, lo que evidencia un proceso de sustitución más que de integración entre ambos niveles de protección.
Diferencias territoriales
Mientras algunas comunidades, como la Comunidad Valenciana (+63%) y Canarias (+26%), incrementaron el número de beneficiarios en estos años, otras experimentaron caídas más pronunciadas, como Madrid (-89%), Baleares (-71%) o Castilla y León (-68%). En este contexto, Melilla destaca por su reducción del 79%, situándose entre las diez regiones con mayores recortes.
La ciudad autónoma ha pasado de tener cerca de 300 beneficiarios a apenas 60 tres años después, un dato que plantea interrogantes sobre el alcance y la cobertura de las políticas sociales en el territorio. La caída se produjo de manera constante entre 2020 y 2023, sin que haya constancia de medidas que hayan buscado frenar esta tendencia.
Tanto el CES como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) han advertido sobre la evolución de estas prestaciones. En su última evaluación, la AIReF concluye que los programas de rentas mínimas “prácticamente han desaparecido o muestran una tendencia claramente decreciente” en varias comunidades, entre ellas Melilla.
Desde la entrada en vigor del IMV, se han liberado 510 millones de euros, lo que representa el 11% del gasto autonómico en rentas mínimas. Esta reducción en el gasto se traduce también en una menor cobertura por parte de los sistemas autonómicos, una circunstancia que afecta de forma directa a quienes no cumplen los requisitos del IMV y dependían de estas ayudas locales.
El informe también refleja que el 2,9% de las solicitudes de rentas mínimas fueron rechazadas por incompatibilidad con el IMV, lo que evidencia la necesidad de mejorar la coordinación entre ambos niveles de protección para evitar vacíos en la atención a las personas vulnerables.








