El barrio del Rastro vivió este verano un emotivo cierre de actividades culturales dirigidas a la infancia y la juventud, con la presentación de un rap colectivo creado por los propios niños del entorno. La iniciativa, impulsada por la Consejería de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor en colaboración con el Movimiento por la Paz (MPDL), también incluyó la elaboración de un mural comunitario y actuaciones artísticas que reflejan el arraigo, la identidad y la interculturalidad que definen al barrio.
El acto se celebró en la plaza del Rastro, un espacio que, según anunció la consejera Fadela Mohatar, será clave en el futuro cultural de la ciudad. “Estamos felices de poder asistir un poco a este colofón de uno de los muchos proyectos culturales y de ciudadanía que hemos estado desarrollando en muchos barrios de la ciudad durante todo este verano, y muy especialmente aquí en García Cabrera y en El Rastro, en esta plaza espléndida que dentro de poco se va a convertir en uno de los motores culturales de esta ciudad, porque el edificio que tenemos enfrente constituirá un centro neurálgico de la protección a la interculturalidad y a nuestro patrimonio inmaterial”, expresó Mohatar.
La consejera subrayó el valor de la colaboración con Movimiento por la Paz para desarrollar una propuesta en la que los más jóvenes han podido expresarse desde lo artístico y lo emocional. “Este trabajo con la cultura y con la ciudadanía, sobre todo con la infancia y con la juventud, tiene en este aspecto, en la colaboración que hemos hecho con Movimiento por la Paz, un exponente precioso en el que los niños y las niñas han podido transmitir de forma artística, con las emociones, con la dirección también artística y la dirección social de Movimiento por la Paz, un trabajo precioso, y han traducido una canción en un rap a su ciudad y a su barrio y a su familia y a sus abuelos, a sus ancestros, a sus hermanos y hermanas, una manifestación preciosa de ese trabajo que han hecho a lo largo de todo el mes”.
La iniciativa artística fue liderada por Nayib Belahí, compositor y artista, quien acompañó a los participantes en la creación de la letra del rap durante dos semanas. “Vamos a convertirlo aquí en la canción orquesta del Rastro, que es preciosa. El himno, como me ha dicho Yunaida Mohamed antes, sería el himno del barrio”, señaló con entusiasmo.
Además del rap, los menores colaboraron con la muralista Lidia Toba en la creación de una obra pictórica colectiva, ubicada en la terraza del Mercado Central, que complementa el mensaje de identidad comunitaria y cohesión.
Yonaida Mohamed, delegada de Movimiento por la Paz en Melilla, explicó el origen del proyecto y su conexión con el trabajo constante que la entidad realiza en el barrio. “La iniciativa surge, nos sumamos a la iniciativa que sale de la Consejería de Cultura y no nos lo pensamos nada, porque trabajamos en el barrio, llevamos más de una década trabajando en este barrio con personas que viven aquí, en los colegios Mediterráneos, en el Juan Caro, y hemos hecho mucha intervención comunitaria durante todo este tiempo”.
“Entonces nos sumamos y dijimos, claro que lo llevamos a cabo. Presentamos un proyecto a la Consejería, que era la creación de un rap de construcción colectiva, y luego también estos chicos y chicas y otros cuantos más, no solo los que han hecho el rap, sino algunos más, que han colaborado en el diseño del mural, que lo ha pintado la muralista Lidia Toba y que está en la terraza del Mercado Central”, añadió Mohamed.
El proyecto, según sus organizadores, busca reforzar la convivencia, la expresión artística y el orgullo de pertenencia en una de las zonas más vivas y representativas de la interculturalidad melillense.








