Las asociaciones Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla, la Asociación Herpetológica Española en Melilla y la Sociedad Española de Ornitología en Melilla han presentado una denuncia formal tras el hallazgo de varios carboneros comunes (Parus major) muertos y moribundos en la zona de Rostrogordo.
Los hechos tuvieron lugar el pasado martes 29 de julio, cuando fueron encontrados varios ejemplares de esta especie de ave con el plumaje completamente cubierto de pegamento en las inmediaciones de la fuente de Rostrogordo, junto a la balsa central. En el mismo lugar se localizaron palos también impregnados de pegamento que, según las asociaciones denunciantes, evidencian "claras evidencias de haberse usado para la captura de estos pajarillos".
Los representantes de las tres organizaciones -Manuel Tapia Claro, Alicia Castillo González y Francisco José Pérez Ruiz- califican los hechos como "constitutivos de delito" y una infracción de la Ley de Patrimonio Natural 42/2007 de 13 de diciembre, que protege la fauna silvestre.
La denuncia subraya la importancia ecológica de los carboneros comunes en el ecosistema de Rostrogordo, ya que son "las principales depredadoras de la oruga procesionaria del pino" (Thaumetopoea pityocampa), una plaga que afecta especialmente a los pinos de esta zona de la ciudad autónoma.
Las asociaciones ecologistas han solicitado a las autoridades competentes que "se investiguen los hechos hasta hallar a los autores" y que "caiga sobre ellos todo el peso de la ley". La denuncia, registrada con el número de expediente 2025-1939-1069, incluye documentación fotográfica como prueba de los hechos denunciados.
El uso de pegamento para la captura de aves está prohibido por la legislación española de protección de la fauna, y constituye una práctica que puede conllevar sanciones penales y administrativas. Los carboneros comunes están considerados una especie de especial valor ecológico por su papel en el control natural de plagas forestales.
La ubicación exacta del hallazgo (coordenadas 35.3136470, -2.9591578) corresponde a una zona de especial interés ambiental dentro del entorno natural de Rostrogordo, un área que alberga diversas especies de fauna protegida en el territorio melillense.








