“Definan un proyecto, de una vez por todas, para que los melillenses tengan agua”. Con estas palabras, la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha respondido a las recientes declaraciones del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, quien el pasado viernes reclamó al Ejecutivo central la cesión del pantano de las Adelfas y acusó al Ministerio para la Transición Ecológica y a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir de no asumir sus responsabilidades en la gestión del agua.
Moh cuestionó el modo en que el Gobierno autonómico está afrontando la crisis de suministro. “Cuando se presentaron a las elecciones en 2023 prometieron que en octubre habría agua mineral en el grifo 24 horas al día, siete días a la semana. Estamos en agosto de 2025 y todavía no sabemos cuándo los melillenses van a disponer de 24 horas al día de agua. El denominador común es la improvisación”, afirmó.
La delegada advirtió que los anuncios realizados por el Ejecutivo de Imbroda en los últimos dos años carecen de planificación. “Hoy pido el pantano, mañana digo dos desaladoras. Aquí no es que nadie se oponga a nada. Aquí lo que exigimos son soluciones porque para eso les han votado los ciudadanos melillenses. Para dar soluciones, no para echarle la culpa al Gobierno anterior, a la Confederación Hidrográfica, a la Delegación del Gobierno, al diferente ministerio”, señaló.
Recordó que el actual equipo de Gobierno conocía la situación del suministro cuando se presentó a las elecciones. “Para eso se hubiesen quedado en la oposición. Porque cuando estaban en la oposición decían que necesitaban estar en el Gobierno para poder solucionarlo. Pues ahora están en el Gobierno. Soluciónenlo. Porque lo sabían. Porque llevaban 20 años gobernando”, subrayó.
Moh insistió en que la ciudadanía necesita una respuesta estable y duradera. “Todas estas cuestiones, el factor común es la improvisación, la falta de proyecto. Ahora hablamos de tres años. ¿Por qué? Porque dentro de dos hay elecciones. Va a ser la siguiente promesa electoral que no cumplan”, apuntó.
En este sentido, pidió una hoja de ruta clara que permita avanzar hacia un suministro continuo. “Que ya de una vez por todas definan un proyecto para que los melillenses tengan agua y que, a partir de ahí, cuando hayan analizado la viabilidad de lo que ellos consideren, trabajen”, reiteró.
La delegada criticó también la sucesión de propuestas sin resultados concretos. “Lo que no se puede trabajar hoy es en una idea, mañana en otra, pasado no nos vale esta, ahora le echamos la culpa a un ministerio, a la confederación, al Gobierno anterior. Oiga, son un Gobierno, no son una oposición”, dijo.
Para Moh, el Ejecutivo local dispone de medios suficientes para afrontar la situación. “Trabajen. Tienen los medios. Trabajen. Den soluciones. Que para eso se habían presentado a unas elecciones con un supuesto programa electoral cuyo incumplimiento de medidas es infinito”, concluyó.
Mientras continúa el cruce de reproches, la población sigue a la espera de un suministro estable las 24 horas del día. La falta de agua corriente se mantiene como uno de los principales problemas de la ciudad, en un escenario en el que la cesión del pantano de las Adelfas y la posible construcción de una nueva desaladora, aún no aseguran un recurso básico.









Que empiecen por evitar las pérdidas de agua en las canalizaciones que eso si es de la Ciudad Autónoma. Y después empiecen a hacer propuestas serias y con un plan serio. Tal vez tendremos que empezar a limitar el agua que se gasta en las viviendas. Un modelo a seguir sería el de Australia. Menos bañeras y minutos por ducha. Menos baldear los patios con manguera, etc. e El consumo de agua en Melilla ( que no tiene agua) es muy superior a provincias que disponen de agua.