La Cooperativa de Ómnibus y Automóviles (COA) reanudó este martes el servicio de la Línea 6, que conecta con la zona de la Cañada de Hidum, después de suspenderlo temporalmente como consecuencia de una agresión sufrida por uno de sus conductores. El incidente ocurrió en la tarde del lunes, en torno a las 18.00 horas, cuando un usuario en aparente estado de embriaguez intentó acceder al autobús.
El conductor le denegó el acceso, siguiendo el reglamento de transporte que impide subir a personas bajo los efectos del alcohol. La negativa desencadenó una reacción violenta del pasajero, que terminó abalanzándose sobre el trabajador y causándole una herida leve en el brazo. La COA decidió retirar el autobús del servicio, en coordinación con la Ciudad Autónoma.
Un usuario conflictivo y una actuación según el protocolo
El responsable de la COA, Lino Ferrer, explicó en declaraciones a El Faro de Melilla que el individuo agresor es conocido por crear conflictos en el transporte público.
"Nuestro conductor nos comenta que es una persona que habitualmente da problemas. Viendo su estado, procedió a no dejarle pasar, como indica el reglamento", señaló Ferrer.
La normativa interna impide el acceso a pasajeros que se encuentren bajo la influencia de sustancias. Lejos de desistir, el usuario se encaró con el conductor, obligando a llamar a la policía.
"La policía se personó, pero una vez se fueron, el agresor volvió y le produjo un arañazo", añadió Ferrer.
La decisión de suspender el servicio
La agresión motivó la interrupción del servicio, decisión que, según Ferrer, no se tomó unilateralmente.
"Esto lo consultamos con la Ciudad Autónoma, y fueron ellos, junto con nosotros, quienes decidieron retirar la Línea 6 por seguridad. No fue una decisión que tomásemos solos", insistió.
Aunque la suspensión solo duró unas horas, la COA defiende que la medida era necesaria dadas las circunstancias. La seguridad del conductor y del resto de los usuarios fue prioritaria.
"Por la hora que era y los daños ocasionados, se decidió parar. No se trata de castigar a nadie, sino de preservar un servicio seguro", explicó Ferrer.
El servicio se restablece pero la vigilancia continúa
La línea volvió a operar con normalidad este martes, según confirmó la propia COA. No obstante, la preocupación persiste.
"Entiendo que el servicio está garantizado, pero también depende de los propios vecinos. Nosotros queremos mantenerlo, pero no a costa de que nuestros conductores estén expuestos a agresiones", afirmó Ferrer.
Desde la cooperativa insisten en que el transporte urbano debe ser un espacio seguro para los trabajadores y usuarios.
"No vamos contra nadie. Solo queremos trabajar con garantías, especialmente en barrios donde hay una población mayor que necesite este servicio", añadió.
Impacto limitado
Aunque la interrupción fue breve, algunos usuarios se vieron afectados. "Se que hay gente que lo entiende y otros que no, pero repito: esto no depende de nosotros. Estamos sujetos al contrato que mantenemos con la Ciudad Autónoma", señaló Ferrer.
El transporte urbano no suele registrar incidentes de este tipo con frecuencia, pero la cooperativa no descarta que se adopten nuevas medidas para mejorar la seguridad.
Cabe destacar que la COA interpuso una denuncia formal ante la policía, aunque hasta el momento no se ha informado de la detención.
"Poco podemos hacer que poner la denuncia y esperar que la policía actúe", lamentó Ferrer.
Respecto al estado del agresor, Lino Ferrer señaló que no tiene más información.
"A mi lo que me preocupa es el estado de mi conductor. Él es la víctima. Ha sufrido una herida leve, pero no deja de ser un ataque en su puesto de trabajo".
El conductor, fuera de peligro pero afectado
El trabajador se encuentra en buen estado físico y no ha requerido hospitalización, aunque la situación vivida ha tenido impacto emocional.
"Está bien, han sido cosas leves. Pero cualquier persona que va a trabajar no tiene por qué sufrir una agresión. Es un hecho lamentable", expresó Ferrer.
Mientras tanto, ha vuelto el servicio de forma voluntaria.
En definitiva, la cooperativa confía en que este tipo de incidentes no se repitan, y que el restablecimiento del servicio sea un paso hacia la normalidad y la tranquilidad de conductores y pasajeros.









En esta Ciudad, por ser tan pequeña, se vienen dando, lo que se puede considerar demasiados tipos de infracciones, junto con los apedreamientos, con más frecuencia de lo deseado, sin que por las fuerzas de seguridad y el orden público, puedan finiquitar, estas tropelías, por lo que nos da la sensación, que los malhechores campan a sus anchas, sin más.