El Banco de Alimentos de Melilla ha distribuido 62.056 kilos de productos de primera necesidad durante el primer semestre de 2025, atendiendo a un total de 3.981 personas, de las cuales 3.705 son adultos o jóvenes y 276 son lactantes, según el balance publicado este miércoles por la entidad.
Este esfuerzo alimentario responde a una creciente demanda de familias en situación de vulnerabilidad. La organización ha canalizado su ayuda a través de diversas vías: distribución directa a familias, colaboración con nueve instituciones benéficas autorizadas, y un servicio de atención domiciliaria que ha beneficiado de forma puntual o periódica a 1.867 personas, mediante 559 actuaciones coordinadas con centros de servicios sociales, educativos, sanitarios y asociaciones de apoyo a víctimas de violencia. En estos casos, se han repartido 26.814 kilos de alimentos, muchos de ellos infantiles y específicos para necesidades urgentes.
En cuanto al tipo de alimentos distribuidos, 48.605 kilos fueron productos no perecederos, como leche, aceite, pastas, legumbres, azúcar, pescado en conserva, zumos, galletas y otros productos infantiles. Los restantes 13.451 kilos correspondieron a productos perecederos, como carne, frutas, verduras y derivados lácteos.
La actividad del Banco no se limita a la entrega de alimentos. Durante este semestre, se han realizado 12 visitas domiciliarias para el seguimiento de familias en situación de riesgo y se han elaborado 386 informes sociales familiares, herramientas clave para entender las realidades que enfrentan los beneficiarios y ofrecerles una respuesta más adecuada.
Además del impacto social, la entidad destaca su compromiso medioambiental. A través de convenios de colaboración con superficies como Mercadona, Carrefour, Family Cash, KFC y Aldi, el Banco ha recuperado alimentos perecederos que, de no ser aprovechados, habrían sido desechados. La huella hídrica evitada gracias a esta recuperación alcanza los 13.356.000 litros de agua, una contribución significativa en la lucha contra el desperdicio alimentario y el cambio climático.
El trabajo diario del Banco de Alimentos de Melilla es posible gracias a un equipo comprometido de 25 a 30 voluntarios estables, además de la colaboración de hasta 150 personas en campañas puntuales como la “Operación Kilo” de primavera.
Reconocimiento institucional
Este compromiso social fue recientemente reconocido durante la visita de Su Majestad la Reina Sofía a Melilla, un acontecimiento que marcó a la entidad. En declaraciones a El Faro de Melilla, Pedro Paredes, responsable del Banco de Alimentos, expresó su deseo de que “el Banco haya estado a la altura de Su Majestad”, subrayando el impacto emocional de la visita en los voluntarios y trabajadores del centro. “Que la Reina venga a conocer de primera mano el trabajo que realizamos nos llena de orgullo y nos impulsa a seguir adelante con más fuerza”, destacó.
La entidad continúa trabajando para afrontar los desafíos de la inseguridad alimentaria en la ciudad autónoma, poniendo el foco no solo en el reparto de alimentos, sino en la creación de redes de apoyo con las administraciones, asociaciones y la sociedad civil.
Con una mirada puesta en el segundo semestre del año, el Banco de Alimentos de Melilla reafirma su compromiso de seguir siendo un pilar esencial en la atención social de la ciudad, apoyando a quienes más lo necesitan.








