Melilla se posiciona como una de las regiones de España con menor prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas entre los estudiantes de 14 a 18 años, de acuerdo con los resultados de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES), recogidos en el informe del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA) publicado en 2024.
El estudio, que se basa en una muestra ampliada de 1.730 estudiantes en la ciudad autónoma, revela cifras significativamente inferiores al promedio nacional en todas las sustancias analizadas: tabaco, alcohol, cannabis y cigarrillos electrónicos. Además, los adolescentes melillenses inician el consumo de estas sustancias más tarde que sus homólogos del resto del país, un factor considerado clave en la prevención de adicciones.
En lo que respecta al tabaco, solo un 14,5% de los estudiantes de Melilla afirma haber fumado alguna vez en su vida, frente al 33,4% de la media española. El 12,4% reconoce haberlo hecho en los últimos 12 meses y un 9,1% en el último mes. Estas cifras contrastan con el 27,7% y el 21% que se registran a nivel nacional en esos mismos tramos temporales.
La diferencia de género, marcada en otras regiones, se mantiene también en Melilla, donde el consumo de tabaco entre chicas es ligeramente superior al de los chicos, aunque sigue siendo bajo en ambos casos.
El alcohol, la sustancia más consumida entre los adolescentes españoles, también muestra una incidencia notablemente menor en Melilla. Un 41,2% de los jóvenes de la ciudad reconoce haberlo probado alguna vez, frente a un 75,9% a nivel nacional. En los últimos 12 meses, el consumo se sitúa en un 39,5% (España: 73,6%) y en los últimos 30 días, en un 28,6% (media nacional: 56,6%).
En cuanto a la edad de inicio en el consumo de alcohol, Melilla se encuentra entre las comunidades con una media más alta, junto a Ceuta, con 14,5 años, lo que supone casi un año más tarde que regiones como Aragón o Cataluña.
El cannabis, la tercera sustancia más consumida, registra en Melilla sus niveles más bajos. Solo un 13,5% de los adolescentes afirma haberlo consumido alguna vez, frente al 26,9% nacional. En los últimos 12 meses la cifra baja al 10,8% (España: 21,8%) y en los últimos 30 días apenas un 7,6% (nacional: 15,6%).
Este patrón coincide con una edad de inicio más tardía que en el resto del país: los jóvenes melillenses comienzan a consumir cannabis a los 15,2 años de media, medio año después que en regiones como Cataluña.
Respecto al uso de cigarrillos electrónicos, el 31,5% de los adolescentes en Melilla ha probado esta sustancia alguna vez, y el 26,9% lo ha hecho en el último año. A nivel nacional, estas cifras alcanzan el 52,5% y el 43,8% respectivamente.
En cuanto a la prevalencia de borracheras, los datos del informe indican que un 34% de los jóvenes de Melilla admite haberse emborrachado alguna vez, frente al 43,9% nacional. En los últimos 12 meses, el 26,9% ha experimentado esta situación, y un 8,3% en el último mes, muy por debajo del 19,7% de media del país.
Los resultados de Melilla en el informe ESTUDES 2023 consolidan a la ciudad autónoma como un caso destacado dentro del panorama nacional, no solo por las cifras reducidas de consumo, sino también por el inicio más tardío en el uso de sustancias. Estos factores podrían relacionarse con acciones preventivas eficaces en el ámbito educativo, familiar y comunitario, aunque el informe no entra a valorar las causas específicas de estas diferencias.
En un momento en el que el consumo de drogas entre adolescentes continúa siendo una preocupación social y sanitaria, los datos de Melilla ofrecen un rayo de esperanza y un posible modelo de prevención a analizar en profundidad.








