El líder de Vox Melilla, José Miguel Tasende, ha lamentado este lunes que las incidencias con la desaladora hayan ido a más desde que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) traspasó la gestión a la Ciudad. “A día de hoy la situación de la desaladora es desoladora”, señaló el también portavoz del Grupo Mixto.
José Miguel Tasende considera que no es comprensible que en estos momentos tengamos más cortes de agua que nunca y eso, en su opinión, es responsabilidad del Ejecutivo local por aceptar un traspaso de la gestión de la infraestructura más importante de la ciudad sin que le hayan entregado siquiera el manual de operaciones, las certificaciones de calidad y la legalización de las instalaciones, según publica la prensa local.
“Esto es un problema creado por PP y PSOE. El uno por aceptar un traspaso supuestamente sin garantías y el otro por delegar funciones al margen del protocolo que marca la Administración para evitar estas situaciones. Es un problema grave que afecta a la ciudadanía, que ha estado sin agua varios días y que, de manera habitual, está sometida a estrés hídrico a partir de las 23.00 horas, cuando o no llega el agua a los grifos o baja la presión”.
El líder de Vox Melilla cree que el amago del PP de acudir a los juzgados por la desaladora tiene poco recorrido, si la Consejería firmó su conformidad cuando le entregaron la infraestructura. “Si hubieran sido con la desaladora igual de meticulosos que fueron a la hora de aprobar la licencia de primera apertura del Hospital Universitario, no tendríamos esta situación tercermundista hoy en la ciudad”.
“El tema del agua en Melilla se está convirtiendo en un nuevo tema del hospital. PP por PSOE, PSOE por PP, el hospital no podía abrir y el agua sigue sin llegar a los grifos. Es verdad que el Partido Popular posiblemente se vio presionado a coger, sin las debidas garantías, la desaladora. Es verdad que el Partido Popular tiene que hacer valer los derechos de los melillenses ante la Confederación Hidrográfica. Hay que reparar lo que haya que reparar y que tengamos agua en el grifo de manera continua”, dijo.
José Miguel Tasende habla por los melillenses que ya están cansados de que PP y PSOE jueguen al tenis con que esto o aquello no es su responsabilidad. “Estamos hablando de agua, de un servicio público esencial. Sin agua, no hay gestión política que pase ningún filtro. No queremos oír hablar de justificaciones sino de soluciones. Hay que poner fin a esta crisis de inmediato. Si hay dinero para comprar un solar para la OPE y tenemos 60.000 euros al año para atender a cada mena que acoge la Ciudad, antes tiene que haber dinero para arreglar la desaladora de todos los melillenses. Esto es una cuestión de prioridades y en VOX tenemos las nuestras: los melillenses primero”, añadió.
A juicio del portavoz del Grupo Mixto, que en pleno siglo XXI, en una ciudad europea, haya personas haciendo cola en una fuente pública para llenar garrafas de agua; habilitando depósitos en sus casas y comprando agua embotellada para cocinar porque, encima, la que llega al grifo es de pésima calidad, es la prueba fehaciente de que los gobiernos que ha tenido Melilla en los últimos 25 años han sido incapaces de solucionar el principal problema de un núcleo poblacional: la provisión de agua.
“Si no han sido competentes para garantizar ese servicio básico, difícilmente puedan acabar con un 58,48% de paro juvenil. ¿Qué se le puede pedir a un Gobierno que ni siquiera es capaz de garantizar que llegue agua a los grifos de los hogares? ¿Cuántos millones ha triturado la desaladora de Melilla? ¿Cuántos más necesita para funcionar como funcionan el resto de desaladoras de nuestro país? ¿Cuántos expertos han venido a revisar lo que está pasando? ¿Cuánto tiempo tenemos que esperar para que se acaben los cortes de agua en Melilla?”
“En Vox lo tenemos claro. Si gobernamos, el agua será una prioridad. En esta ciudad hay que empezar por los cimientos. De nada sirve arreglar las calles del centro si de puertas para adentro los vecinos sufren cortes de agua. Hay que visibilizar un problema que tenemos cronificado y que es inaceptable. La solución no puede esperar otros 25 años”, concluyó José Miguel Tasende.








