La Ciudad Autónoma de Melilla ha presentado este miércoles su plan más ambicioso en materia de protección social. El presidente Juan José Imbroda, acompañado por la consejera de Salud Pública, Randa Mohamed, y el consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, ha anunciado el arranque del programa 'Melilla Social' que entrará en vigor con el presupuesto de 2025 y tendrá un alcance sin precedentes en la ciudad, con un montante total de entre 4 y 4,5 millones de euros destinados exclusivamente a políticas sociales.
Según Imbroda, se trata de la medida más gratificante de la legislatura y una “revolución positiva” para las personas que más lo necesitan. El programa 'Melilla Social' parte de la premisa de que la administración pública tiene la responsabilidad de atender a las personas más vulnerables y de reducir los desequilibrios sociales. El presidente señaló que el objetivo es crear una sociedad más justa a través de una serie de ayudas estructuradas en diversos bloques: apoyo a pacientes con enfermedades neurológicas graves, asistencia para el transporte sanitario fuera de la ciudad, reforma del reglamento de ayudas sociales para facilitar el acceso, fortalecimiento del Ingreso Melillense de Integración (IMI), gratuidad para las escuelas infantiles y una extensa red de bonificaciones en el transporte público urbano.
Una ayuda específica para enfermos neurológicos y sus familias
Una de las medidas más destacadas del programa es la nueva línea de apoyo económico destinada a personas diagnosticadas con enfermedades neurológicas graves sobrevenidas, tales como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), ictus severos o tumores cerebrales agresivos, entre otras. Esta ayuda, con una partida de 300.000 euros, permitirá cubrir hasta 6.000 euros por familia solicitante. Las ayudas estarán estructuradas en tres grandes bloques: transporte a centros sanitarios fuera de Melilla, cuidado y respiro familiar, y otras necesidades específicas siempre que estén justificadas por un informe médico.
La consejera de Salud Pública, Randa Mohamed, explicó que esta ayuda busca equiparar la atención que puede recibir un enfermo grave en Melilla con la que se ofrece en cualquier otra ciudad de la península, atendiendo no solo a la dimensión médica, sino también al enorme impacto emocional, físico y económico que sufren las familias. Con esta medida, el Gobierno local pretende garantizar el acceso a recursos sociosanitarios que no están disponibles en la ciudad, al mismo tiempo que mitiga el sufrimiento de los cuidadores principales.
Desplazamientos sanitarios: cobertura de transporte, manutención y acompañantes
El plan también contempla una nueva línea de subvenciones para pacientes que deban trasladarse fuera de la ciudad para recibir atención médica especializada. Con una partida de 200.000 euros, se establece una ayuda máxima de 1.500 euros anuales para transporte, con un tope de 500 euros por viaje. A esto se añade una ayuda de manutención y alojamiento que puede alcanzar los 1.500 euros mensuales por persona, según el número de días de estancia, estableciendo una media de 100 euros diarios en caso de pernocta o 70 euros diarios si no se pasa la noche fuera.
Este apoyo estará también disponible para los acompañantes, siempre y cuando la necesidad de su presencia sea acreditada por un profesional sanitario. Estas ayudas están limitadas a beneficiarios cuyos ingresos no superen los 2.900 euros mensuales. De este modo, se amplía significativamente el alcance de las personas que podrán beneficiarse, sobre todo teniendo en cuenta que muchas de las pruebas o tratamientos deben realizarse en la península ante la limitación de servicios especializados en la ciudad.
Una reforma estructural del reglamento de ayudas sociales
Uno de los grandes cambios que trae consigo 'Melilla Social' es la revisión integral del reglamento de ayudas sociales, hasta ahora considerado demasiado restrictivo. La ciudad ha decidido actualizar los umbrales de ingresos para poder acceder a estas ayudas, lo que permitirá que miles de familias que hoy no pueden optar a ellas queden finalmente incluidas.
Un ejemplo ilustrativo lo dio la propia consejera de Salud Pública: una persona que vivía sola y que ingresaba más de 328 euros no tenía derecho a solicitar ayudas de emergencia. Con el nuevo reglamento, ese umbral se eleva a 710 euros, y además se podrá sumar hasta 350 euros adicionales si la persona tiene gastos de alquiler o hipoteca, lo que sitúa el tope en 1.060 euros mensuales. La ayuda económica anual por persona también se triplica, pasando de un máximo de 1.000 euros a 3.000 euros. Asimismo, se ha reducido de cinco a tres años el requisito de residencia para poder solicitar estas ayudas, haciendo el sistema más inclusivo.
El Ingreso Melillense de Integración
El Ingreso Melillense de Integración (IMI) también sufre un importante rediseño. Con la entrada en vigor del Ingreso Mínimo Vital a nivel estatal, el IMI había quedado relegado a un segundo plano, con cuantías bajas y escasa demanda. Ahora, la Ciudad Autónoma ha elevado las cantidades significativamente: una familia de cinco miembros podrá recibir hasta 1.050 euros mensuales, mientras que una de tres miembros podrá alcanzar los 735 euros, frente a los 459 anteriores. Este incremento del 70-75% busca responder a las verdaderas necesidades de las familias en situación de vulnerabilidad.
A diferencia del IMV estatal, el IMI incluye un itinerario de inserción laboral obligatorio. Su enfoque no es meramente asistencial, sino que pretende fomentar la reincorporación al mercado de trabajo en el menor tiempo posible, con formación y seguimiento individualizado.
Gratuidad en guarderías y educación infantil de 0 a 3 años a partir de septiembre
Una de las medidas estrella del programa es la gratuidad total de la educación infantil en las guarderías de la ciudad para niños de 0 a 3 años. Esta medida, que comenzará a aplicarse en el curso que arranca en septiembre, supone una inversión cercana a los 260.000 euros y beneficiará a numerosas familias melillenses. El presidente Imbroda destacó que esta acción tiene una doble finalidad: facilitar la conciliación laboral y apoyar a las familias jóvenes en un momento clave del desarrollo infantil.
Transporte público: nueva red de bonos sociales y más paradas estratégicas
El consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, anunció por su parte una batería de mejoras en el transporte urbano, en el que se han introducido más de 30 nuevas paradas, algunas de ellas situadas estratégicamente cerca de las playas durante la temporada estival. La ciudad también ha reformado su sistema de bonos, ampliando la gratuidad a colectivos vulnerables.
Actualmente, los pensionistas pueden acceder a un bono gratuito renovable cada dos años. Se suma ahora un bono para familias numerosas, con 60 viajes al mes por 12,50 euros. Además, se crea el bono COAWIN destinado a personas con una discapacidad igual o superior al 65%, completamente gratuito. A estos se suman los bonos existentes para desempleados (14,70 €/mes), estudiantes (25 € anuales), jóvenes y mayores de 60 años (25 céntimos por viaje), todos ellos con fuertes bonificaciones frente al precio ordinario del billete, que es de 90 céntimos.
Según Ventura, ya se ha observado un aumento notable tanto en el número de usuarios del autobús como en la adquisición de tarjetas monedero, señal de que la ciudadanía está respondiendo positivamente a estas medidas.
Un esfuerzo económico “justo y necesario” con mirada al futuro
El presidente Juan José Imbroda concluyó la presentación con un mensaje claro: “si un político o un gobierno no está para mejorar la vida de los más desfavorecidos, no sirve para nada”. Subrayó que el programa 'Melilla Social' representa un esfuerzo económico importante, pero totalmente necesario para crear una sociedad más equitativa. En total, se estima que estas políticas movilizarán entre 4 y 4,5 millones de euros del presupuesto de la ciudad en 2025.
Además, el ejercicio 2025 servirá como un programa piloto, cuyas estadísticas permitirán ajustar el presupuesto de 2026 en función del impacto real. “Multiplicamos por tres el número de personas que podrán acceder a ayudas y aumentamos un 75% las prestaciones económicas. Esto no es un parche, es una transformación”, sentenció Imbroda.
La convocatoria de las ayudas comenzará próximamente y se irá publicando en el Boletín Oficial de la Ciudad. A lo largo del año, los ciudadanos podrán solicitar las prestaciones correspondientes, abriendo así una nueva etapa de compromiso social en Melilla.







