El pasado viernes 2 de mayo, a las 12:30 horas, tuvo lugar, en la explanada de los “Héroes de Melilla” de la Base Alfonso XIII, el acto conmemorativo para celebrar la Fiesta de la Independencia en homenaje a los Héroes del 2 de mayo de 1808, que fue presidido por el General de Brigada, Francisco Fernando Barrio García, 2º Jefe de la Comandancia General de Melilla; acompañado por las primeras autoridades militares de la plaza, artilleros honorarios, en activo, reserva o retirados e invitados.
Para el acto se organizó una agrupación a pie al mando del coronel Francisco Carmona Galnares, Jefe del RAMIX 32, compuesta por las unidades: Guion y Plana Mayor de Mando: Escuadra de Batidores; dos Baterías del Grupo de Artillería de Campaña I/32 y dos Baterías del Grupo de Artillería Antiaérea II/32; Enseña Nacional; Sección de ornamentación con dos piezas Schneider 75/22; Unidad de Música del Batallón del Cuartel General y Banda Mixta de la Comandancia General.
El acto se inició con los honores al General Barrio García y la posterior revista a la Fuerza. A continuación, se llevó a cabo la renovación del juramento ante el Estandarte del RAMIX 32 por parte del personal de la Unidad que pasará próximamente a la situación de reserva. El evento continuó con la imposición de condecoraciones, el nombramiento del Artillero Honorario y la lectura de la lección del “2 de mayo de 1808”. Posteriormente se realizó el Acto de homenaje a los que dieron su vida por España, seguido del cantó el Himno de los Artilleros. Tras la despidida del Estandarte y la dislocación de la Fuerza, se realizó el desfile a pie para terminar con la despedida a los Jefes de Unidad.
Posteriormente en la Sala de Honor del RAMIX 32, se realizó el Acto de Inscripción en el Escalafón de los capitanes Daoiz y Velarde. Una tradición artillera que se celebra en todas las Unidades de Artillería de España.
2 de mayo
La conmemoración del 2 de mayo hace referencia a los sucesos del 2 de mayo de 1808, cuando el pueblo de Madrid se levantó en armas contra las tropas francesas de Napoleón Bonaparte, que habían invadido España con el pretexto de reforzar su presencia en la Península. Este levantamiento marcó el inicio de la Guerra de la Independencia Española.
El 2 de mayo de 1808, tras el castigo infligido por el general Murat ante la resistencia presentada por la ciudadanía de Madrid por el inminente traslado de la familia real y la imposición en el trono de un príncipe extranjero, el pueblo, consciente de la necesidad de armarse, se dirigió hacia el Parque de Artillería de Monteleón, en Madrid, dónde los capitanes Daoiz y Velarde organizaron su defensa ante los efectivos de la División Westfalia del General Lefranc.
La muchedumbre se dirigió al Parque de Artillería a fin de recabar armas con las que poder enfrentarse a los franceses. Allí se dirigieron los Capitanes de Artillería Pedro Velarde y de Infantería Rafael Goicoechea, con el Teniente de Infantería Jacinto Ruiz con su compañía, a los que franqueó la puerta el Capitán de Artillería Luis Daoiz, quien permaneció durante la totalidad del combate al descubierto, junto a las piezas de artillería en la calle.
Los franceses atacaron con una potentísima columna al mando del General Lefranc. La lucha fue brutal y el comportamiento de los civiles y militares heroico hasta el extremo. Tras causar innumerables bajas a las tropas invasoras, Velarde murió a tiros, Daoiz, atravesado por las bayonetas francesas, y Ruiz, herido gravemente, murió días después. A las doce de la tarde terminó la lucha, escribiéndose una de las páginas más gloriosas de la historia de España.








