Unos 60 alumnos del Colegio La Salle de Melilla participaron este miércoles en una visita educativa al punto limpio de tratamiento de residuos urbanos, en una iniciativa promovida por la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza. La actividad forma parte de una experiencia piloto que busca acercar a los más jóvenes el conocimiento sobre la gestión de los desechos de la ciudad y fomentar hábitos sostenibles desde edades tempranas.
Acompañados por sus profesores y guiados por personal técnico de las instalaciones, los escolares recibieron explicaciones detalladas sobre el funcionamiento del punto limpio, el tipo de residuos que se recogen de los ciudadanos, su clasificación, el proceso de separación y tratamiento, y los destinos finales del material reciclado. Según destacó el consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, “los niños y niñas mostraron un gran interés durante toda la visita, prestando mucha atención a cada explicación”.
Ventura subrayó el carácter formativo de esta actividad, al señalar que los alumnos “han aprendido muchísimo” y, a su vez, serán capaces de transmitir ese conocimiento a sus compañeros y familias. “Ellos mismos ahora pueden asesorar en casa sobre dónde tirar determinados utensilios, enseres, bombillas o pilas, porque tienen la información de primera mano”, afirmó.
Uno de los momentos destacados de la visita fue la demostración del funcionamiento de la máquina TANA, una herramienta avanzada capaz de destruir y reducir en un 80% el volumen de los residuos más grandes. Esta tecnología, explicó el consejero, permite optimizar el transporte a la península y maximizar el aprovechamiento del espacio disponible en las instalaciones locales.
Como recuerdo de la jornada, los escolares recibieron una camiseta y una gorra como pequeños obsequios, un gesto simbólico para incentivar su participación. “Es lo de menos”, apuntó Ventura, “lo importante es la implicación de estos niños y niñas, que son el futuro y que han demostrado estar muy comprometidos con el medio ambiente”.
La Consejería de Medio Ambiente tiene la intención de extender esta experiencia a otros centros escolares de la ciudad. Además, se plantea replicar el formato de visitas guiadas en otras infraestructuras ambientales de Melilla, como la planta desaladora o las estaciones de tratamiento de aguas residuales. “Queremos que los más pequeños tengan acceso directo a cómo funciona nuestro ciclo del agua y a todo el sistema de tratamiento de residuos de la ciudad”, concluyó Ventura.







