Zona Centro triunfa en su primer día de los tres de pre-feria que han organizado en la antesala de la cita melillense. De manera oficial, la Feria de Melilla se inaugura en la noche del 29 de agosto, pero cualquier ocasión es buena para dar vida y movimiento a las calles modernistas del centro. La entidad destaca por su participación activa en las iniciativas que se llevan a cabo en la ciudad autónoma, y por ser promotora del comercio local de formas muy creativas y dinámicas durante todo el año.
La recién estrenada programación se llevará a cabo entre los días 26 y 28 de agosto. Como es habitual en las actividades que organizan, suelen llamar la atención de los tantos viandantes que se encuentran de paso por esta zona de la ciudad. Por la tarde, decenas de familias se reunían en dos de las calles principales para pasar un buen rato mientras los “peques” se entretenían con todo lo que se había preparado. Es el objetivo que persiguen cuando impulsan talleres infantiles, actuaciones musicales y hasta verbenas: atraer a un público diverso que no dejan de ser clientes potenciales.
Los negocios melillenses no han atravesado un buen periodo de rebajas de verano. Además, en este momento, los pequeños y medianos comerciantes ya pasan de por sí una “mala racha”. Primero la pandemia, después las limitaciones en el transporte de mercancías con respecto a los visitantes del país vecino, y ahora, las circunstancias migratorias recientes. En horario de 18:00 a 21:00 horas, residentes y turistas podrán acercarse a descubrir qué se está cociendo por el centro histórico, una ocasión fantástica para devolverle la vida que tanto lo caracterizaba.
En este primer día, todo ha ido según lo previsto. La propuesta para esta edición era bastante completa. Como siempre, el tradicional concurso de Miss y Mister Flamenquito, y a modo de novedad, una pequeña feria con todos los elementos necesarios. Atracciones, juegos, castillos hinchables, pintacaras, puestos de comida con palomitas, hamburguesas. perritos calientes y dulces, globoflexia… Los más pequeños “se lo han pasado pipa” y lo más seguro es que quieran repetir en las jornadas siguientes.
Por otro lado, la época estival en Melilla suele ser muy tranquila para los negocios locales, pero las Fiestas Patronales, el fin de las vacaciones y el anuncio del nuevo curso se convierten en una oportunidad para celebrar esta pre-feria. Muchísimas personas regresan en la recta final del verano y la ciudad recobra su actividad normal. El jueves 27 de agosto tendrá lugar el concurso de Miss y Mister Flamenquito, con tres categorías diferenciadas por edades hasta los 16 años y en dos modalidades, la masculina y la femenina.
El certamen, que se desarrolla de forma paralela a la gala de Miss y Mister Fiestas Patronales 2026, tiene mucho éxito entre los vecinos. Las inscripciones están abiertas hasta las 14:00 horas del mismo día 27 a través del WhatsApp facilitado por la organización. El día 28 de agosto será el broche de oro a la feria de pequeñas dimensiones con la actuación del famoso payaso-mago Sarapín.
En el mes de octubre y todavía sin fecha confirmada, Zona Centro preparará una auténtica “verbena de pueblo” cargada de sorpresas. Habrá tiendas, puestos y una orquesta que hará bailar y cantar al público. Este evento echará el cierre al verano melillense, un poco más tarde de lo esperado, pero por todo lo alto. Finalmente, desde 2025, la organización mantiene un contacto estrecho con la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Málaga.
Después de firmar un convenio de colaboración, se comprometieron a compartir ideas y proyectos para dinamizar los centros de ambas ciudades, que históricamente guardan un vínculo muy especial. Es posible que, para la verbena, el equipo directivo malagueño se desplace a Melilla y aprovechen para intercambiar experiencias. De esta forma, Zona Centro vuelve a la carga y retoma su actividad con la intención de lanzar nuevas campañas que tengan el efecto deseado en el tejido comercial local.








