Vox Melilla ha denunciado este viernes que la ciudad lleva “25 años de abandono institucional” debido, según la formación que lidera Santiago Abascal, a políticas marcadas por el clientelismo, la falta de planificación y la ausencia de reformas estructurales. El presidente y diputado local del partido, José Miguel Tasende, aseguró que Melilla “no está condenada al retraso”, sino que ha sido “empujada a él por gobiernos que prefirieron contentar a redes de intereses antes que defender el bien común”.
Tasende sostuvo que uno de los principales problemas de la ciudad ha sido “el clientelismo convertido en práctica ordinaria”, mediante el reparto de puestos, subvenciones y favores. En este sentido, afirmó que esa dinámica “ha sustituido el mérito por la obediencia” y ha terminado afectando al desarrollo de la ciudad.
Entre las propuestas planteadas por Vox figura una “racionalización profunda” de la Administración pública local, con una reducción del número de empleados ajustada a las “necesidades reales” y la implantación de procesos de selección “estrictos, transparentes y competitivos”. Según Tasende, “Melilla necesita profesionales, no redes de fidelidades”.
Esta formación política también criticó que la ciudad lleve más de dos décadas sin un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) actualizado, situación que, a su juicio, dificulta la construcción de viviendas, la llegada de inversiones y la planificación del crecimiento urbano.
En materia de movilidad, Vox reclamó una red de transporte público “moderna y eficaz” que conecte los barrios con el puerto y el aeropuerto. Incluso planteó, a medio plazo, proyectos como un tranvía o un sistema de metro ligero.
Las declaraciones de Vox se producen pocos días después de que el presidente del PP de Melilla, Juan José Imbroda, defendiera los avances logrados en la ciudad durante los gobiernos populares a través de la exposición ‘#Melilla y el siglo XXI’, donde destacó medidas impulsadas en ámbitos como educación y políticas sociales.








