El consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, ha destacado este jueves la labor del Grupo de Vigilancia Administrativa y Medioambiental (Gruvama) tras identificar a más de diez menores responsables de quemar contenedores en Melilla. Ventura ha subrayado que estas actuaciones buscan proteger el espacio público y evitar que zonas como la Cañada se conviertan en vertederos improvisados.
"Evidentemente aquello no puede convertirse en un vertedero público, entre otras cosas porque perjudica a la mayoría de los melillenses que viven allí. A mí lo que me molesta realmente es la falta de colaboración ciudadana".
Según el consejero, la problemática de los vertidos ilegales no es nueva, y pese a las intervenciones recientes, la acumulación de escombros, residuos domésticos y objetos voluminosos, como lavadoras y bombonas de butano, continúa afectando la calidad de vida de los vecinos. “Hicimos una intervención muy potente en la Cañada y, tres días después, apareció otro montón de residuos abandonados. Eso es lo que no puede ser”, declaró Ventura.
El consejero ha hecho hincapié en la necesidad de la colaboración vecinal. “Son los propios vecinos los que nos están diciendo ‘por favor, vamos a dejar esto en condiciones’. Pero se está demostrando que es muy difícil mantener la zona limpia sin su participación. La colaboración ciudadana es fundamental: hay que denunciar a quienes incumplen las normas, no por otra razón, sino porque perjudican a todos los vecinos de la zona”, señaló. Ventura ha recordado que no solo la Cañada está afectada si no que existen otras áreas de la ciudad donde también se requiere la cooperación de los residentes.
En cuanto a la labor del Gruvama, Ventura ha valorado el trabajo del grupo en la identificación de los menores responsables de la quema de contenedores, algunos de los cuales tienen un valor superior a los 2.000 euros. “Hay que felicitar al Gruvama, porque están haciendo un buen trabajo en descubrir quiénes queman los contenedores”, afirmó el consejero. Además, ha anunciado que los padres de estos menores recibirán sanciones económicas y que los casos se remitirán a la Fiscalía por posibles delitos medioambientales y daños a bienes públicos.
Las multas previstas pueden oscilar entre 2.000 y 5.000 euros, dependiendo de la gravedad de los hechos. Ventura ha advertido a los padres sobre la responsabilidad que recae sobre ellos. “Por lo tanto, aviso a navegantes. Por favor, padres de los niños, tengan cuidado con sus hijos. Algunos de estos niños son mayorcitos y están cometiendo fechorías muy graves que se les va a responsabilizar. Les llegarán sanciones importantes y denuncias por parte de la Fiscalía”, señaló.
El consejero ha concluido haciendo un llamamiento a la ciudadanía para que se implique activamente en la protección del espacio público. Ventura ha reiterado que, aunque las intervenciones de limpieza y las acciones policiales son necesarias, no serán efectivas sin la cooperación de los vecinos. “Se van a hacer cosas y se va a actuar, pero necesitamos que la comunidad colabore”, afirmó, insistiendo en que la prevención y la denuncia ciudadana son herramientas esenciales para mantener las zonas urbanas libres de vertidos y degradación.
Con estas medidas, el Gobierno local busca concienciar sobre la importancia de mantener limpias las áreas públicas y garantizar que Melilla no vea proliferar vertederos ilegales que afecten tanto al medio ambiente como a la convivencia vecinal.







