El parque canino del barrio de La Victoria, inaugurado en 2020, hace ya seis años como parte de la reforma de los jardines de la zona norte del barrio, se ha convertido en motivo de quejas por parte de vecinos a través del perfil de Denuncias Ciudadanas en Facebook. Los vecinos no solo cuestionan el horario de apertura, sino también la gestión y el mantenimiento de unas instalaciones que, en teoría, deberían ser un espacio de esparcimiento seguro y accesible para la comunidad y sus mascotas.
El proyecto original, adjudicado a la empresa Hijos de Moreno S.A., formaba parte de una intervención más amplia promovida por el gobierno de coalición anterior a esta legislatura durante la presidencia de De Castro. Con un presupuesto de 557.801 euros, la obra consistía en la rehabilitación de la zona ajardinada que rodea el mercado de abastos de La Victoria, así como de los aparcamientos adyacentes. Según el proyecto publicado en la Plataforma de Contratación del Estado, se buscaba mejorar la accesibilidad, ordenar el tráfico peatonal y rodado, unir las zonas ajardinadas este y oeste, y crear espacios de esparcimiento abiertos, incluido un circuito canino.
Las críticas de los vecinos no se han hecho esperar. En Denuncias Ciudadanas, algunos usuarios han publicado mensajes como: “Las 11:00 am y continúa cerrado, ya que se nos ha impuesto un horario que, al menos, se cumpla. Es indignante y de una desidia absoluta, unas instalaciones públicas de las cuales no podemos hacer uso porque la empresa a la que corresponde abrir el candado no cumple con sus funciones. Esto es día sí y día también”.
A esto se suma la preocupación por el estado general del parque. Varios reportajes publicados por El Faro en los últimos meses destacan el deterioro del pavimento, la suciedad y la falta de mantenimiento en las zonas ajardinadas y en el circuito canino. Para muchos vecinos, estas deficiencias limitan el uso del espacio y ponen en entredicho la inversión realizada hace apenas unos años.
Daniel Ventura, consejero de Medio Ambiente, respondió a las críticas de los vecinos sobre el parque canino del barrio de La Victoria, que se han difundido a través del perfil de Denuncias Ciudadanas de Facebook. Sobre las quejas por el horario de apertura, Ventura señaló que, “es un parque que está pegado a las casas del Barrio de la Victoria, donde los vecinos evidentemente se han quejado de que se mete gente de noche, de madrugada, pues a sentarse allí, a beber y molestan. Entonces lo único que hemos hecho es cerrarlo, ponerle un candado a las puertas para abrirlo por la mañana y cerrarlo por la noche”.
El consejero añadió que puede haber fallos en la apertura. “Puede ser que haya algún error, que la empresa no lo abra en el momento adecuado, pero estaba previsto que se abriera por la mañana pronto”.
El caso del parque canino de La Victoria refleja un problema recurrente en la gestión de espacios públicos: la diferencia entre la planificación administrativa y la experiencia real de los usuarios. Por ahora, la administración local se enfrenta al reto de conciliar las necesidades de los vecinos con la seguridad y el uso responsable de un parque canino que, en teoría, debía ser un ejemplo de mejora urbana y convivencia. Los ciudadanos, por su parte, siguen vigilantes y activos en Facebook, asegurándose de que sus quejas no pasen desapercibidas.








