Unos 400 jóvenes marroquíes consiguieron entrar de forma irregular en Melilla la noche de este jueves, la mayoría a nado desde la zona costera más próxima a la ciudad, según han indicado fuentes del operativo de seguridad desplegado en la frontera de Beni-Enzar y en zonas como la playa de La Hípica y el Dique Sur. La entrada se produjo el mismo día en que Ceuta registraba una avalancha migratoria de mucha mayor magnitud, lo que llevó al presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, a advertir de que una situación similar a la vivida en la ciudad vecina "puede ocurrir aquí también".
Según estas mismas fuentes, miles de jóvenes procedentes de Nador, Beni-Enzar y Farhana se preparaban para intentar el paso a Melilla, si bien las fuerzas de seguridad marroquíes lograron contener a la gran mayoría de ellos, en muchas ocasiones con el uso de material antidisturbios. El Faro pudo escuchar con claridad las detonaciones de las armas empleadas por la policía en Beni-Enzar durante la noche. La localidad marroquí registró, además, varios incendios de vehículos provocados por jóvenes que vieron frustrado su intento de llegar hasta territorio español.
Desde horas antes de que se produjeran las entradas irregulares, efectivos de la Guardia Civil ya reforzaban la vigilancia fronteriza. Según ha señalado la agencia EFE, varias patrullas se situaron en el Dique Sur de Melilla, la infraestructura que conforma la frontera sur entre España y Marruecos en la ciudad autónoma y que fue cerrada al tránsito como medida de seguridad, tal y como han confirmado fuentes policiales.
Las mismas fuentes han precisado que el cierre nocturno del dique lleva produciéndose desde hace "bastante tiempo", aunque durante el día el paso se reabre y solo vuelve a cerrarse cuando resulta necesario "por algún tema puntual de seguridad". Según ha podido comprobar EFE, la Guardia Civil mantuvo este jueves cerrado el acceso al dique fronterizo con varias patrullas terrestres desplegadas a lo largo de sus cerca de 600 metros de longitud, en una jornada que, pese al despliegue, transcurrió con una situación aparentemente tranquila hasta la noche.
En el lado marroquí de la frontera también había presencia de agentes del país vecino, además de una embarcación de la Marina Real marroquí. EFE pudo comprobar que un grupo reducido de migrantes permanecía en la zona intentando aprovechar algún descuido de las fuerzas de seguridad para acceder de forma irregular a Melilla.
"La situación en Melilla está siendo completamente distinta que la de Ceuta", han precisado las fuentes consultadas, que atribuyen esta diferencia a la mayor longitud de la frontera marítima que separa Melilla de Marruecos respecto a la que separa Ceuta, un factor que dificulta los intentos de acceso masivo por vía marítima.
Repunte confirmado por el Gobierno
Fuentes de la Delegación del Gobierno han confirmado a EFE que en Melilla se ha registrado "un repunte" de los intentos de entrada y de la presión migratoria, aunque han matizado que se trata de un fenómeno que "pasa todos los veranos". Sobre si se han adoptado medidas adicionales en la frontera con Marruecos a raíz de lo sucedido en Ceuta, la Delegación del Gobierno en Melilla ha explicado que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado "están abordando este tema desde el primer minuto y viendo todos los escenarios", aunque ha insistido en que se trata más de un planteamiento preventivo, dado que la situación en Melilla es "completamente distinta" a la que atraviesa Ceuta.
Respecto a la situación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (Ceti) de Melilla, la Delegación del Gobierno ha señalado que no existe saturación, como sí ocurre en el centro de Ceuta. De hecho, hace pocos días el centro melillense se encontraba "por la mitad" de su capacidad máxima, que ronda el millar de plazas. Poco antes de las doce de la noche, y a pesar de que se calculan en unas 400 las entradas irregulares registradas, nadie se había dirigido todavía al Ceti.
Sobre las once y media de la noche, la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, se desplazó hasta la frontera para conocer de primera mano y sobre el terreno cómo se desarrollaban los acontecimientos, ya bastante más calmados a esa hora. Por su parte, tanto el consejero de Seguridad Ciudadana, José Ronda, como el viceconsejero del área, Pedro Fernández, se acercaron también a la zona para tratar la situación con los responsables policiales desplegados.
A última hora de la jornada, la Comandancia General confirmó a El Faro que "el Cuartel General está activado y pendiente de la situación", en referencia al seguimiento que el Ejército mantiene sobre la evolución de los acontecimientos en la frontera melillense.
No tiene comparación
El propio presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, atendió esta misma noche una llamada del programa La Linterna, de la cadena COPE, para valorar en directo lo que estaba ocurriendo en la frontera melillense. Imbroda explicó que en Melilla se había producido "un efecto de simpatía" con respecto a lo sucedido en Ceuta, aunque insistió en que la situación "no tiene comparación" con la vivida en la ciudad vecina.
El presidente melillense detalló que los intentos de entrada se habían registrado por dos puestos fronterizos terrestres y, además, por el Dique Sur, el acceso al mar con el que cuenta la ciudad. Según explicó, la Gendarmería marroquí colaboró en la contención de los intentos de paso. Con los datos de los que disponía en el momento de la llamada, cifró en torno a 300 o, "como mucho", 400 personas las que podrían haber logrado entrar de forma irregular. Imbroda destacó que la actuación conjunta de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Gendarmería marroquí había permitido contener "bastante bien" una magnitud que, remarcó de nuevo, no tiene nada que ver con la registrada en Ceuta.
Preguntado sobre si en los días previos se había notado en Melilla una situación similar a la que llevaba advirtiéndose en Ceuta desde hacía aproximadamente una semana, Imbroda respondió que no, aunque reconoció que sí se había apreciado un incremento progresivo de la presión migratoria, algo que dijo haber denunciado públicamente con anterioridad. Puso como ejemplo la evolución del centro de menores extranjeros no acompañados de la ciudad, que el 1 de junio contaba con 83 u 84 menores y que, según sus datos, se situaba ya en torno a 180 o 190. Imbroda atribuyó ese incremento, especialmente notable durante el mes de julio, a un "efecto llamada" derivado, a su juicio, de una regularización masiva impulsada por el Gobierno central.
El presidente autonómico señaló también como factor determinante una sentencia del Tribunal Supremo que, según explicó, no permite aplicar el rechazo en frontera con obstáculo físico a quienes intentan entrar en Melilla por vía marítima. A su entender, esa resolución judicial es lo que ha detonado la crisis vivida en Ceuta y, "mucho menos", también en Melilla.
Horas antes de su intervención en COPE, Imbroda había comparecido públicamente para mostrar el respaldo institucional de Melilla al pueblo ceutí y anunció que se había puesto en contacto en dos ocasiones con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, para ponerse a su disposición. En esa comparecencia calificó de "invasión en toda regla" lo ocurrido en Ceuta y acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de un "fracaso absoluto" en la gestión de la política migratoria en las ciudades autónomas.
El presidente melillense fue especialmente contundente al advertir sobre el riesgo de que un episodio semejante pueda repetirse en Melilla. "Si ahí ocurre, puede ocurrir aquí también", afirmó, al señalar que ambas ciudades comparten condiciones geoestratégicas similares por su situación fronteriza con Marruecos, si bien reconoció que su fisonomía geográfica es distinta y que Ceuta se ha mostrado "más propicia" a este tipo de situaciones.
Precisamente esa diferencia geográfica, la mayor extensión de la frontera marítima melillense frente a la de Ceuta, es la que tanto las fuentes del operativo de seguridad como el propio Imbroda han señalado como el principal factor que explica por qué lo sucedido esta noche en Melilla, con unas 300 o 400 entradas irregulares, no ha alcanzado ni de lejos la magnitud de la crisis vivida en la ciudad vecina.
En su comparecencia de esta tarde, Imbroda situó el origen de la crisis migratoria actual en la misma sentencia del Tribunal Supremo que citó horas después en COPE, fechada el 28 de junio y publicada el 8 de julio. Según explicó, apenas ocho días después de conocerse el fallo, el Partido Popular registró en el Congreso de los Diputados una proposición de ley para corregir lo que consideró sus "efectos nocivos". El presidente melillense reprochó al Ejecutivo central no haber tramitado con urgencia esa iniciativa, que a su juicio habría permitido disponer de medios legales para rechazar entradas irregulares tanto en Ceuta como en Melilla.
El dirigente autonómico también reclamó la aplicación de la ley de emergencia nacional, una petición que, según denunció, la Asamblea de Ceuta ya había formulado sin éxito ante el Gobierno central. Asimismo, desmintió que exista un acuerdo con Marruecos para la devolución inmediata de las personas que entraron el jueves en Ceuta, y recordó que un episodio similar ocurrido en 2021 derivó en un proceso judicial que terminó con la inhabilitación de responsables políticos de la época.
Imbroda anunció, además, que trasladará una moción a la Asamblea de Melilla para que la cámara autonómica respalde de forma expresa a Ceuta y reclame al Gobierno central las medidas que reivindicó durante su comparecencia, entre ellas una gestión más firme de la frontera que, a su entender, resulta igualmente necesaria para Melilla ante el riesgo de que la presión migratoria se intensifique en los próximos días.








