Agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Jefatura Superior de Policía de Melilla han desarticulado dos puntos de venta de droga que operaban de forma itinerante en la ciudad, en las operaciones FIAT y División. Las actuaciones, desarrolladas los días 21 y 23 de julio, se saldaron con dos detenidos, uno de ellos ingresado en prisión por orden judicial.
En la Operación FIAT, los agentes tuvieron conocimiento de que un individuo facilitaba droga a domicilio. La investigación se inició en febrero, con vigilancias y seguimientos del investigado, quien adoptaba medidas de autoprotección que obligaron a prolongar las pesquisas.
Se constató que el investigado, previo acuerdo con los compradores, se desplazaba en su vehículo hasta un punto de encuentro donde estos recibían sus dosis sin desplazarse, eludiendo la alarma que causa en la vecindad el trasiego hacia un punto de venta fijo.

El día 21, los agentes registraron dos domicilios vinculados al investigado, donde hallaron 70 gramos de cocaína en una treintena de dosis, además de 10.810 euros y una báscula de precisión. También se intervino su vehículo. El detenido, de 36 años y con un antecedente, ingresó en prisión tras su puesta a disposición judicial.
En la Operación División, la investigación arrancó en abril tras quejas vecinales por el trasiego de compradores y consumidores de droga en el barrio de la Cañada de Hidum, donde un individuo vendía cocaína y hachís al por menor en la vía pública.
Las vigilancias corroboraron la actividad delictiva y permitieron determinar la rutina del vendedor, sus métodos para ocultar la sustancia y el uso de personas, conocidas como "aguadores", que alertaban de la proximidad policial. Empleaba además un patinete eléctrico para huir.
La explotación se llevó a cabo el día 23, con apoyo de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), que estableció un dispositivo de seguridad ante el riesgo de incidentes. Al detenido, de 46 años y con nueve antecedentes, se le intervinieron 13 dosis individualizadas de cocaína, y quedó a disposición judicial.
Con estas dos actuaciones, culminadas en tres días, la Policía Nacional reitera su compromiso en la lucha contra el tráfico de drogas, especialmente el que afecta a la convivencia vecinal y la seguridad ciudadana.








