La Asociación Melilla para la Unesco ha felicitado al Melilla Ciudad del Deporte Torreblanca y a la Mesa Interconfesional de Melilla tras la concesión de las Medallas de Oro de la Ciudad, entregadas este pasado miércoles en el acto institucional que se celebró en el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea, uno de los más solemnes del calendario oficial melillense.
La ceremonia abrió la programación del Día de Melilla, que este 17 de septiembre conmemora el 529 aniversario de la incorporación de la ciudad a la Corona de Castilla, en 1497, por iniciativa del III duque de Medina Sidonia, Juan Alonso Pérez de Guzmán, mediante una expedición encabezada por el comendador Pedro de Estopiñán y Virués.
La primera Medalla de Oro fue para el Melilla Ciudad del Deporte Torreblanca, recogida por su presidente, Rafael Torreblanca, quien recordó que el proyecto nació porque su hija Lidia quería seguir jugando al fútbol y encontraba dificultades para hacerlo. Desde entonces, el club ascendió a Segunda División en 2014 y a Primera en 2020, y en los últimos años ha sumado su primera Copa de la Reina en 2024 y, en 2026, la Supercopa de España y una segunda Copa de la Reina. Cuenta ya con más de un centenar de jugadoras en todas las categorías femeninas. La Asamblea aprobó esta medalla por unanimidad. Entre sus jugadoras figuran dos futbolistas ucranianas, exiliadas por la guerra en su país, que llegaron al club acompañadas de su madre, Olga, procedentes de Burela (Galicia).
La segunda Medalla de Oro reconoció a la Mesa Interconfesional de Melilla, que reúne desde hace más de 25 años a representantes de las comunidades cristiana, musulmana, judía e hindú de la ciudad. La entidad nació formalmente el 17 de septiembre de 2001 con la firma de un Protocolo de Intenciones entre el entonces ministro de Justicia, Ángel Acebes, y el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda. En el acto intervinieron Eduardo Resa, Abdeselam Hasan, Elías Chocrón y Ramesh Ramchand, quienes destacaron la concordia, el conocimiento mutuo y la transmisión de esos valores a las nuevas generaciones. Resa definió a la ciudad, inspirado en una reciente estancia en Asís, como "Melilla, ciudad de la concordia". A diferencia de la de Torreblanca, esta concesión no fue unánime: se aprobó con los votos del PP y del diputado no adscrito Javier Da Costa, la abstención del PSOE y el voto en contra de CpM, que planteó objeciones sobre la situación jurídica de la Mesa.
El acto se cerró con la actuación musical del grupo melillense Auftakt, formado por Mariola y Paula Rábago al violín, Javi al piano y Kiriko Gutiérrez al bajo, que interpretó piezas de las bandas sonoras de "Braveheart" y "Pearl Harbor" antes de que sonara el Himno de Melilla.








