Alfonso Martínez Úbeda ha tomado posesión como nuevo Hermano Mayor de la Venerable y muy Piadosa Cofradía del Santísimo Cristo de la Paz y de la Soledad de Nuestra Señora, iniciando una nueva etapa al frente de la entidad después de 38 años bajo el liderazgo de Francisco Javier Calderón. El nuevo responsable de La Soledad afronta este periodo acompañado por una Junta de Gobierno que, según ha explicado en una entrevista con El Faro de Melilla, nace con la voluntad de trabajar desde la unidad y con la participación de todos aquellos cofrades que quieran aportar su tiempo y esfuerzo.
Martínez Úbeda reconoce que nunca imaginó que llegaría a ocupar el cargo de Hermano Mayor. Su relación con la cofradía se remonta a prácticamente toda su vida, ya que comenzó a formar parte de ella cuando tenía alrededor de 15 años. Durante ese tiempo, explica, siempre observó la figura del Hermano Mayor como una responsabilidad que veía desde cierta distancia, sin plantearse que algún día pudiera optar a desempeñarla.
Por ello, el momento de tomar posesión estuvo marcado, según sus palabras, por una "profunda emoción" y una "profunda alegría". A estas sensaciones se sumó el orgullo de asumir la representación de una institución de la que forma parte desde hace años y, especialmente, de hacerlo acompañado por una Junta de Gobierno que define como una junta "de unidad".
"Es una junta de gobierno donde están todos los que quieren estar y pueden y quieren aportar algo a la cofradía", explica Martínez Úbeda. El nuevo Hermano Mayor señala además que la puerta permanece abierta al resto de cofrades y también al conjunto de los melillenses que quieran acercarse y participar.
Unidad y trabajo de todos
La unidad será precisamente uno de los elementos que Martínez Úbeda quiere que caractericen su mandato. Preguntado por lo que le gustaría que representara esta nueva etapa para La Soledad, señala que su objetivo es que esté marcada por "la unidad y el trabajo de todos".
Para el nuevo Hermano Mayor, la responsabilidad al frente de la cofradía también implica reconocer el trabajo de quienes forman parte de ella y están dispuestos a dedicar una parte de su tiempo a la institución. Martínez Úbeda destaca el compromiso de los integrantes de la nueva Junta de Gobierno, que deben compaginar esta labor con sus familias y su tiempo de ocio.
En este sentido, considera que existe un sentimiento de pertenencia vinculado a la decisión de dedicar tiempo a la cofradía. Su objetivo es que esa implicación pueda mantenerse durante los próximos años y que la participación sea un elemento fundamental en la evolución de La Soledad.
La nueva etapa no pretende, sin embargo, romper con la trayectoria de la cofradía. Martínez Úbeda subraya que La Soledad es una institución con historia y que "se debe a su historia". A partir de esa consideración, plantea introducir pequeñas aportaciones y cambios que permitan avanzar hacia el futuro.
Uno de los aspectos que considera importantes es favorecer la incorporación de los jóvenes a las responsabilidades de la cofradía. De hecho, señala que algunos de ellos ya forman parte de la propia Junta de Gobierno y considera necesario que vayan asumiendo responsabilidades y realizando sus propias aportaciones.
La intención es avanzar sin dejar de lado el pasado. "Sin olvidar el pasado, desde luego, pero caminando hacia el futuro con nuevas aportaciones", resume.
Caridad y apoyo a las monjas del Monte María Cristina
Entre las principales líneas de trabajo para los próximos años se encuentra también la labor de caridad. Martínez Úbeda explica que la cofradía ha contado tradicionalmente con el apoyo de las monjas del Monte María Cristina, a quienes considera conocedoras de las necesidades de las personas del barrio.
Según explica, las religiosas están diariamente en contacto con esa realidad y conocen de primera mano las necesidades que existen. Por ello, La Soledad quiere incrementar la aportación que realiza y responder a las ayudas que las monjas vayan solicitando.
"Siempre nos hemos apoyado en ellas y queremos incrementar esa aportación que podemos hacer nosotros, esa ayuda a lo que ellas nos van pidiendo, nos van solicitando durante el tiempo", señala el Hermano Mayor.
La labor asistencial se integra así dentro de las prioridades que se ha marcado la nueva Junta de Gobierno, junto a la renovación de determinados aspectos de la cofradía y la formación de sus hermanos.
Formación cristiana
La formación constituye otra de las líneas de trabajo señaladas por Martínez Úbeda. El nuevo Hermano Mayor considera importante que los hermanos tengan la posibilidad de formarse cristianamente y explica que, para ello, la cofradía se apoya en la formación que desarrolla la Iglesia y la parroquia.
La intención es que los miembros de La Soledad puedan participar en estas actividades y mantener una relación con la formación cristiana que forma parte de la vida de la cofradía.
Martínez Úbeda sitúa esta cuestión junto a la caridad y a las aportaciones que pretende introducir durante su mandato como parte de las principales líneas de actuación para los próximos años.
Restauración del Cristo
Entre las actuaciones que la nueva Junta de Gobierno considera necesario abordar se encuentra la restauración del Cristo. Martínez Úbeda explica que se trata de una intervención que se viene preparando y que consideran necesario acometer con cierta urgencia.
El Hermano Mayor recuerda que la última restauración importante del Cristo se realizó hace más de 25 años. Desde entonces, la imagen sale a la calle durante toda la Semana Santa, por lo que, según explica, requiere ahora una actuación importante.
"Tenemos que acometer ciertas cosas que se han empezado a hacer pero que necesitamos hacer ya quizás con cierta urgencia, como es la restauración de nuestro Cristo", señala.
Martínez Úbeda asegura que la cofradía ya está trabajando en esta cuestión, que se incorpora así a las actuaciones que pretende desarrollar durante esta nueva etapa.
La restauración se plantea dentro de una estrategia más amplia que combina el mantenimiento de los elementos vinculados a la historia de La Soledad con la introducción de nuevos cambios. El objetivo expresado por el nuevo Hermano Mayor es conservar esa trayectoria mientras se incorporan nuevas aportaciones.
Un acercamiento de los jóvenes a las cofradías
El relevo generacional ocupa un lugar destacado en la visión de Martínez Úbeda sobre el futuro de La Soledad. El Hermano Mayor considera que en los últimos años se ha producido un mayor acercamiento de los jóvenes a las cofradías.
No limita esta percepción a La Soledad, sino que considera que se trata de una tendencia que se está observando también en otras cofradías. Según explica, quienes llevan más años vinculados a este ámbito han podido apreciar ese cambio.
"Yo creo que llevamos unas tres, cuatro, cinco años en las que se está viendo, aparte de la calle cuando llega la Semana Santa, la parte de nuestras salidas profesionales, se está notando ese acercamiento de los jóvenes a las cofradías", apunta.
Para Martínez Úbeda, la presencia de jóvenes no se limita a la participación durante la Semana Santa, sino que también se aprecia en otros momentos relacionados con la actividad de las cofradías. Esta incorporación se refleja además en la propia Junta de Gobierno de La Soledad, donde ya hay jóvenes que forman parte del equipo y que, en su opinión, deben ir adquiriendo responsabilidades.
El nuevo Hermano Mayor afronta así su llegada al cargo con la intención de mantener el vínculo con la historia de la cofradía, al tiempo que facilita la incorporación de nuevas generaciones y nuevas aportaciones. La unidad, el trabajo conjunto, la caridad, la formación cristiana y la restauración del Cristo forman parte de las principales líneas que ha señalado para los próximos años.
Martínez Úbeda comenzó su trayectoria como cofrade alrededor de los 15 años y reconoce que nunca llegó a imaginar que ocuparía la responsabilidad de Hermano Mayor. Ahora, al frente de una nueva Junta de Gobierno, sitúa su mandato bajo la idea de trabajar conjuntamente y de avanzar hacia el futuro sin dejar de lado el legado recibido.








