La Ciudad Autónoma de Melilla ha denunciado ante la Fiscalía a más de diez menores de edad identificados por la Policía Local como presuntos responsables de la quema de numerosos contenedores en distintos puntos de la ciudad durante la víspera de Halloween. El Ejecutivo local considera que estos actos no solo constituyen una infracción grave, sino que son merecedores de ser investigados como un delito medioambiental por el perjuicio ocasionado al entorno urbano y al mobiliario público.
La decisión fue anunciada por el vicepresidente tercero y consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, quien ha advertido de las posibles consecuencias legales y económicas para las familias de los implicados. “En caso de ser condenados, los padres de estos menores tendrán que asumir sanciones muy gordas, que pueden ascender incluso a 5.000 euros”, aseguró Ventura ante los medios, lanzando un mensaje claro de advertencia a los progenitores para que estén atentos al comportamiento de sus hijos.
La denuncia se presenta en un contexto de creciente preocupación por los actos vandálicos registrados en fechas señaladas, como Halloween. Según datos difundidos por El Faro de Melilla, la noche del 31 de octubre dejó un balance de 29 incendios, 36 actos vandálicos y 9 asistencias sanitarias relacionadas con el consumo de alcohol, lo que supuso una presión adicional para los servicios de emergencias y limpieza de la ciudad.
En declaraciones recogidas por la agencia EFE, Ventura explicó que esta medida pretende ser un "aviso a navegantes" para los padres y madres de menores que participan en actos de este tipo. “Algunos son ya mayorcitos y están haciendo unas fechorías muy graves”, subrayó, al tiempo que recordó que los destrozos tienen un elevado coste económico y afectan directamente a bienes pagados con dinero público. “Es una cantidad importante de dinero público que ha sido destrozado”, insistió.
El consejero también aprovechó para destacar el trabajo de GRUVAMA, la unidad de vigilancia ambiental de la Policía Local, que ha logrado identificar a los supuestos responsables. Días antes, Ventura ya había felicitado públicamente a esta unidad por su labor, y señaló que este tipo de acciones deben ser reconocidas como parte del esfuerzo conjunto para frenar el vandalismo en Melilla.
La Ciudad Autónoma insiste en que la colaboración ciudadana es fundamental para erradicar comportamientos incívicos como la quema de contenedores, el vertido de escombros o basura en la vía pública, entre otros. Ventura citó como ejemplo la situación en La Cañada de Hidum, donde durante varios días consecutivos se han producido vertidos ilegales, un problema que también se repite en otros barrios. “No podemos consentir que se conviertan en vertederos públicos porque perjudica al resto de los vecinos”, afirmó, lamentando la falta de cooperación de algunos residentes.
En paralelo a estas medidas de control y sanción, el Gobierno local ha impulsado una renovación en el servicio de limpieza viaria. El consejero explicó que ya se han invertido dos millones de euros en la adquisición de nueva maquinaria, y que próximamente se destinarán otros tres millones, alcanzando así una inversión total de cinco millones. Entre las adquisiciones se encuentran nuevos vehículos y carros eléctricos para los operarios, que también están recibiendo formación para el uso del nuevo equipamiento.
Durante la presentación de parte de esa maquinaria, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, calificó esta transformación del servicio de limpieza como “una revolución” que no solo mejora el estado de las calles, sino que también dignifica el trabajo de los operarios.
La combinación de actuaciones judiciales, inversiones en limpieza y llamamientos a la responsabilidad ciudadana refleja un giro en la estrategia del Ejecutivo local para hacer frente al vandalismo urbano. “Este tipo de comportamientos no pueden quedar impunes”, insistió Ventura, quien dejó claro que el Gobierno de Melilla no va a mirar hacia otro lado ante hechos que suponen un ataque directo al patrimonio común de todos los melillenses.









Espero que la Ciudad Autónoma actúe ante la Fisalía cuando tiran piedras a la COA y no espere a la denuncia particular de un vecino.
La Seguridad es de todos!!
Todo el mundo en Melilla sabe quién comete estás fechorías, de qué colectivo provienen y cuál es su país de origen. ¡Justicia y expulsiones YA!