El Consejo de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla aprobó el pasado 23 de julio, en sesión resolutiva ordinaria, el encargo a la empresa pública Tragsa para ejecutar las obras del crematorio de animales y el lugar de descanso de cenizas que se instalará en el Parque Granja Escuela Felipe VI. La decisión, adoptada a propuesta de la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza, se recoge en un boletín extraordinario del BOME publicado este viernes 24 de julio.
El acuerdo autoriza el encargo al medio propio Empresa de Transformación Agraria, S.A., S.M.E., M.P., conocida como Tragsa, para levantar esta infraestructura destinada a la incineración de mascotas y a la conservación de sus restos.
El presupuesto de ejecución por administración asciende a 597.185,20 euros, con un plazo de ejecución de 10 meses. El gasto se financia con cargo a la partida presupuestaria de realizaciones diversas de Medio Ambiente, en la que existen varias retenciones de crédito acumuladas desde febrero hasta julio de este año, la última de ellas por importe de 117.092,98 euros, autorizada el pasado 2 de julio.
La propuesta partió de la Dirección General de Servicios Urbanos, que el 30 de junio suscribió el informe de incoación en el que se justificaba la necesidad e idoneidad de recurrir a Tragsa para esta actuación. Días después, el 3 de julio, se formalizó la solicitud de aprobación del encargo, que finalmente ha recibido el visto bueno del Consejo de Gobierno.
El acuerdo también autoriza al consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, a gestionar el desarrollo de las obras y a mantener las comunicaciones necesarias con Tragsa durante todo el proceso. La competencia para tramitar este encargo corresponde a la Consejería de Hacienda, en virtud de lo dispuesto en el artículo 30.5 de la Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, y de la base 20ª de las bases de ejecución del presupuesto de 2026 de la Ciudad Autónoma.
Este proyecto no es nuevo para el Gobierno local. Ya en septiembre de 2025, Ventura había anunciado que el cementerio y crematorio de mascotas se encontraba en fase de licitación y que sería una realidad durante este año. En aquel momento, el consejero explicó que la puesta en marcha de la instalación requería varios pasos previos, entre ellos un estudio de Aena y un informe medioambiental de la propia consejería, además de la obra civil necesaria para la incineradora y la fabricación en Alemania del material específico, un proceso que por sí solo demandaba varios meses.
Ventura defendió entonces el proyecto como una forma de dar dignidad a la muerte de los animales de compañía de los melillenses, al considerar que la relación de los vecinos con sus mascotas es cercana y familiar. El consejero también subrayó que la Ciudad Autónoma llevaba años trabajando en esta iniciativa.
La inversión que se manejaba en aquella fase inicial se situaba en torno a los 150.000 euros, una cifra que el encargo aprobado ahora por el Consejo de Gobierno eleva de forma notable, hasta superar los 597.000 euros.
La instalación, ubicada en el Parque Granja Escuela Felipe VI, contará con espacio para la incineración de animales, columbarios y zonas ajardinadas, y permitirá a los propietarios conservar las cenizas de sus mascotas si así lo desean. El proyecto responde a una demanda planteada durante años por particulares y asociaciones de protección animal, que reclamaban una infraestructura de este tipo en la ciudad, inexistente hasta ahora.
Con este encargo a Tragsa, la Ciudad Autónoma da un paso más hacia la puesta en marcha de una instalación con la que Melilla se sumará a otras ciudades españolas que ya cuentan con cementerios y crematorios para mascotas.








