El presidente de Vox Melilla, José Miguel Tasende, defendió este miércoles el principio de "prioridad nacional" como criterio para orientar las ayudas públicas, la vivienda, la sanidad y los servicios sociales en Melilla. Según explicó, el dinero que aportan los españoles con sus impuestos debe servir en primer lugar para atender sus propias necesidades, ante lo que describe como una presión creciente sobre los servicios públicos.
Tasende señaló que "los españoles llevan generaciones contribuyendo con su trabajo, sus impuestos y su esfuerzo al crecimiento de España, y es elemental que los recursos públicos se destinen en primer lugar a atender sus necesidades". A su juicio, las ayudas sociales, la sanidad, la educación o la vivienda protegida se financian con dinero de los españoles y, por tanto, "lo justo es que ese dinero vuelva primero a los españoles".
El dirigente de Vox defendió que este principio no es excepcional, sino "el criterio natural de cualquier comunidad", y remarcó que no tiene relación con la raza, la religión, el origen social o las ideas políticas. Según explicó, el criterio que reivindica es "ser español o tener un arraigo real, duradero y verificable en España".
Para Vox Melilla, la prioridad nacional se traduce en medidas concretas: menos impuestos para quienes trabajan, acceso a la vivienda para españoles y personas con arraigo real, sanidad sin listas de espera, apoyo a las familias y protección de trabajadores, autónomos y pensionistas.
Tasende también vinculó su planteamiento al gasto asociado a la inmigración ilegal, que considera que resta recursos destinados a sanidad, vivienda, ayudas familiares, seguridad o infraestructuras. Sostuvo que "una cosa es ayudar en situaciones de urgencia vital, y otra muy distinta" convertir a quienes entran ilegalmente en el país en "beneficiarios preferentes" de servicios a los que, según dijo, muchos españoles no logran acceder.
El presidente de Vox Melilla situó a la ciudad como un caso donde, según su criterio, debe aplicarse esta política "con más urgencia que nadie", al considerar que Melilla sufre "de forma especialmente intensa" la presión migratoria y la escasez de vivienda.








