El diputado y presidente de Somos Melilla, Amín Azmani, ha presentado una denuncia formal ante la Consejería de Cultura alertando sobre la situación de “extremo riesgo, deterioro y expoliación” que afecta al patrimonio museístico de la Ciudad Autónoma. Según datos internos de la propia Administración, el 80% de la colección de pintura y escultura municipal se encuentra actualmente dispersa en diversas sedes administrativas, sin un inventario actualizado ni supervisión profesional. Esta información fue trasladada por el director de Museos al Consejo de Gobierno presidido por Juan José Imbroda.
Azmani ha calificado la situación de “insostenible”, especialmente después de incidentes de extrema gravedad, como la aparición de una obra del reconocido artista local Manolo Carrillo en un contenedor de basura, un hecho que generó alarma social en redes sociales. “Estamos ante una negligencia sin precedentes. No podemos permitir que el patrimonio de todos los melillenses se esté perdiendo por los pasillos de la administración o acabe directamente en la basura por la desidia de este Gobierno”, ha declarado. Además, ha subrayado que esta situación vulnera de manera flagrante la Ley del Patrimonio Histórico Español.
Ante estos hechos, el líder de Somos Melilla ha solicitado la comparecencia urgente del director de Museos ante la Comisión Permanente de Cultura para que informe de manera detallada sobre la dimensión real del problema y los riesgos de expoliación que amenazan a los fondos de la Ciudad Autónoma.
Falta de personal y bloqueo burocrático
Desde Somos Melilla señalan que este desorden organizativo es consecuencia directa de la eliminación del puesto estructural de “Administrador de Museos” en la última Relación de Puestos de Trabajo (RPT) de octubre de 2025. Esta medida, según el partido, ha dejado al escaso personal actual en una situación de “imposibilidad material” para proteger las obras.
A pesar de las advertencias del director de Museos, el Consejo de Gobierno desestimó en enero adoptar medidas urgentes, limitándose a responder con argumentos burocráticos. Para Azmani, esta actitud evidencia una “manifiesta inacción y desinterés” por parte de la consejera de Cultura Fadela Mohatar. “Priorizar el formalismo administrativo sobre el deber legal de conservar nuestra cultura es una irresponsabilidad política que roza la complicidad con la destrucción de nuestro patrimonio”, ha afirmado el diputado.
Ante la gravedad de los hechos, Somos Melilla ha solicitado formalmente la elaboración de un inventario exhaustivo y actualizado de la totalidad de la colección municipal. Asimismo, ha reclamado la puesta en marcha de una auditoría para localizar posibles piezas desaparecidas y la adopción de medidas cautelares para rescatar y custodiar las obras dispersas.
La denuncia de Azmani resalta un problema que, según sus palabras, amenaza directamente la integridad del patrimonio cultural de Melilla y exige una actuación inmediata por parte de la Consejería de Cultura y del Consejo de Gobierno para evitar la pérdida irreversible de bienes artísticos de la Ciudad Autónoma.









Lo de Fadela Mohatar es una vergüenza absoluta.