Noticias

Si España no responde a la piscifactoría en Chafarinas "la próxima vez puede ser esto y más"

Así lo advierten expertos que han redactado el informe "Pretensiones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla desde la perspectiva de zona gris", que alerta de que la crisis con Marruecos no se puede cerrar en falso

La piscifactoría montada por Marruecos en aguas de las Islas Chafarinas no es un hecho aislado, sino un hecho consumado y una forma de actuar en "zona gris", que afecta la soberanía española sobre sus aguas. "Es un elemento importante. Si España no responde, la próxima vez puede ser esto y más", ha señalado este lunes Guillem Colom, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Pablo de Olavide.

Estas declaraciones han sido hechas por el profesor Colom en la presentación del informe "Pretensiones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla desde la perspectiva de zona gris", que concluye que "Marruecos ha entrado en zona gris con España para moldear el entorno"; destaca que "el episodio de Ceuta de mayo pasado no es un hecho aislado" o detecta que Rabat siente que sufre un déficit territorial que quiere satisfacer primero con el Sahara Occidental, luego con Ceuta y Melilla y finalmente, con Canarias.

"Esas son sus ambiciones", dijo el catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Pablo de Olavide, Carlos Torres.

Esas ambiciones España las frenó cuando estableció líneas rojas durante el conflicto de Perejil, que tampoco puede leerse como un hecho aislado. "Hay cosas que aisladas no tienen relación", pero que si se miran en conjunto desembocan en el objetivo que sigue teniendo Marruecos respecto a las ciudades autónomas.

"Ceuta y Melilla son un objetivoq ue Marruecos persigue activamente, al mismo tiempo, conectado con Sahara y Argelia".

Respecto a la tensión con Argelia, el catedrático Carlos Torres advierte de que "agrava la posición de las dos ciudades" porque cualquier decisión que tome España respecto a Argelia se puede considerar como una forma de apoyar al enemigo de Marruecos.

Marruecos, en zona gris

El informe del Observatorio de Ceuta y Melilla define primeramente la "zona gris", en la que se ha instalado Marruecos en sus relaciones con España como "un espacio ambiguo" que no es la paz ni la guerra.

En esa ambigüedad, no hay confrontación directa, considerada contraproducente, pero "hay otra serie de aproximaciones con las que se puede alcanzar el mismo objetivo".

En ese contexto, Marruecos no va a reconocer que mantiene un conflicto híbrido con España ya que en zona gris se producen acciones que aisladas no tienen importancia, pero que hay que mirarlas e interpretarlas como parte de una estrategia que busca un objetivo concreto: la soberanía marroquí sobre las ciudades autónomas, el Sahara y Canarias.

El ritmo temporal de los ataques en zona gris no es lineal, de ahí la importancia de no confundir determinados gestos como el inicio y el fin de la crisis, alertan los autores del informe.

"Avanzan y retroceden y hay detonantes que pasan desapercibidos", avisan desde el Observatorio de Ceuta y Melilla.

Y lo más importante, advierten los expertos que presentaron el informe este lunes en Madrid: el conflicto entre España y Marruecos no se puede cerrar en falso porque este tipo de conflictos híbridos se van ganando "por el peso de pequeñas victorias".

Esas pequeñas victorias se consiguen cuando se empiezan a normalizar debates como el de que Melilla y Ceuta son una carga pesada para España; o que la piscifactoría está en aguas marroquíes; en definitiva, "cuando se traspasa la frontera simbólica".

En la zona gris, explican los autores del informe, "es muy difícil que Marruecos reconozca la autoría" de determinadas acciones al estar amparado por la ambigüedad. De ahí el escaso coste político que tienen sus "aproximaciones convencionales", entre las que se cuenta la política de hechos consumados como el cierre de la Aduana de Melilla en 2018. "Es una acción con un objetivo a largo plazo, sostenida en el tiempo".

En la zona gris, explican, Marruecos se aprovecha de la debilidad de España. Por ejemplo en medio de la crisis del covid, la inestabilidad política o la presión nacionalista para presionar en busca de una solución.

En este sentido, Diego Crescente, director del Instituto de Seguridad y Cultura, considera que Marruecos tiene que replantearse su déficit territorial porque "no es de recibo quiera quedarse con lo que no es suyo".

Compartir

Artículos recientes

Alejandro Alves, sevillano con raíces melillenses: “Coger a mi hija en brazos y cruzar la meta es lo que más me ha gustado”

Alejandro Alves es un sevillano con raíces melillenses que ha competido en la carrera de…

2 horas hace

CpM exige la municipalización del centro de menores de La Purísima y denuncia la gestión actual

Coalición por Melilla (CpM) ha fijado su posicionamiento en relación con la situación del centro…

2 horas hace

Las charlas ‘Respira bien, decide mejor’ llegan a los institutos de Melilla para prevenir el consumo de tabaco y vapeo

El educador y trabajador social Miguel Frías está desarrollando en los centros educativos de Melilla…

3 horas hace

El Gobierno distribuye 179,8 millones para combatir la violencia de género, incluída para Melilla

El Ministerio de Igualdad, junto a las comunidades autónomas y las ciudades autónomas de Ceuta…

3 horas hace

El Gobierno refuerza las ayudas al transporte con nuevas medidas que incluyen a Melilla

El Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo real decreto-ley con el objetivo de reforzar…

3 horas hace

La CIM valora de forma positiva la visita institucional de entidades ceutíes a Melilla

La Comisión Islámica de Melilla (CIM) ha informado sobre el desarrollo y el balance de…

4 horas hace