La jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno en Melilla, Laura Segura, ha señalado que la lucha contra la trata y la explotación sexual requiere detectar cuanto antes a las posibles víctimas, protegerlas y garantizarles una atención integral.
Con motivo del Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Mujeres, Niñas y Niños, que se conmemora este miércoles, Segura ha advertido de que los datos disponibles apenas reflejan "la punta del iceberg", ya que muchas de las personas afectadas permanecen "ocultas e invisibles" tanto para las autoridades como para el conjunto de la sociedad.
La responsable de la Unidad ha destacado la declaración institucional aprobada por el Consejo de Ministros con motivo de esta jornada. En ella, el Gobierno de España reafirma su compromiso con la igualdad, expresa su solidaridad con las víctimas y rechaza la trata y la explotación sexual como vulneraciones de los derechos humanos.
Segura ha subrayado la dimensión de género de esta realidad y ha señalado que "la trata no es neutral en términos de género: afecta a las mujeres de forma desproporcionada y es una de las formas más crueles de violencia sobre las mujeres".
Los datos recogidos en la declaración institucional reflejan que las mujeres y las niñas representaron en España el 98,54 % de las víctimas de trata con fines de explotación sexual identificadas durante 2025. Para Segura, estas cifras no permiten conocer por sí solas toda la dimensión del problema, debido a la existencia de víctimas que permanecen fuera de los registros.
Por este motivo, ha insistido en la necesidad de mejorar la recopilación de datos como una herramienta fundamental para orientar la respuesta pública. "Sin datos no pueden plantearse soluciones", ha afirmado.
La jefa de la Unidad también ha pedido prestar especial atención a los factores que pueden incrementar la vulnerabilidad ante estas situaciones. Entre ellos ha señalado la precariedad económica y social, al tiempo que ha reclamado evitar las ideas preconcebidas que puedan dificultar la identificación de las víctimas.
"No hay perfiles de mujeres que sean víctimas de trata, pero sí factores de riesgo", ha explicado Segura. En este sentido, ha defendido que la detección debe tener en cuenta las distintas circunstancias que pueden aumentar la vulnerabilidad, sin establecer un perfil determinado de las mujeres afectadas.
Asimismo, ha reclamado incorporar una perspectiva específica de infancia y garantizar un acompañamiento especializado para identificar y atender a las niñas y niños afectados por estas situaciones.
Otro de los aspectos señalados por Segura es la adaptación de las redes de explotación a los entornos digitales. La declaración institucional advierte de que la tecnología ha abierto nuevas vías de captación y control de víctimas, una realidad ante la que considera necesario mantener una actuación coordinada.
Esta respuesta, según ha defendido, debe combinar la prevención, la detección temprana, la protección y la recuperación de las personas afectadas, con el objetivo de ofrecer una atención integral.
Segura ha pedido, además, que las supervivientes ocupen una posición central en las políticas públicas. "Es clave dar una alternativa real a las mujeres, ganar la confianza en las instituciones y darles la voz para que señalen qué aspectos son fundamentales en su recuperación", ha señalado.
En esta línea, ha recordado que el Gobierno impulsa una ley orgánica integral contra la trata y la explotación de seres humanos con el objetivo de reforzar la prevención, la identificación y la asistencia a las víctimas.








