El Ministerio de Defensa se ha comprometido por escrito a implantar la receta electrónica privada del Instituto Social de las Fuerzas Armadas (Isfas) en todo el territorio nacional antes del 31 de octubre de 2026. El compromiso llega tras la insistencia de la Unión de Militares de Tropa (UMT) en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (Coperfas), donde la asociación venía denunciando el retraso digital de la escala militar frente al resto de la Administración.
El avance responde también a la urgencia de un cambio normativo que afecta a toda la sanidad civil. El Gobierno ha establecido que, en el plazo de un año desde el 9 de junio de 2026, las farmacias españolas deberán operar de forma completamente digital, sin soporte de papel, lo que supondrá la eliminación de los cupones precinto tradicionales. La UMT trasladó a Defensa que, sin acelerar la digitalización en el ámbito militar, los militares y sus familias corrían el riesgo de quedar excluidos de la dispensación farmacéutica ordinaria.
El Isfas, con 540.000 mutualistas, había retrasado el inicio de su despliegue tecnológico hasta finales de 2025, mientras que Muface, la mutualidad de funcionarios civiles del Estado, con 1,5 millones de beneficiarios, completó su digitalización hace años. La UMT venía reclamando este avance en sucesivos plenos del Coperfas, órgano en el que la asociación representa a la escala de tropa.
El presidente de la UMT, Francisco José Durán Baños, ha destacado que es la primera vez que la asociación obtiene una fecha de compromiso concreta por parte del Ministerio de Defensa. Según ha señalado, este logro está directamente ligado a la persistencia institucional de la UMT en el Coperfas, aunque ha advertido de que un documento firmado no es una solución definitiva y que la asociación no dará el asunto por cerrado hasta comprobar que la implantación sea efectiva al cien por cien en todas las comunidades autónomas.
La UMT ha anunciado que mantendrá la fiscalización del proceso de transición tecnológica durante los próximos meses, con el objetivo de garantizar que ningún militar ni sus familiares sufran incidencias en el acceso a sus prestaciones sanitarias a partir de noviembre de 2026.








