El consejero de Medio Ambiente, Manuel Ángel Quevedo, respondió este lunes a las declaraciones del diputado de Coalición por Melilla (CpM), Abderrahim Mohamed, que se quejaba de la falta de información sobre los límites de velocidad que hay en las calles de la ciudad tras la aprobación del Plan Melilla Ciudad 30. Quevedo subrayó que la ciudad se rige por el reglamento general de circulación y que hasta el día de hoy éste recoge que en las calles que no tienen una señal específica se puede ir a 50 kilómetros por hora. En el caso de que haya una señal, debe circularse como máximo a la velocidad que se indique, añadió.
No obstante, el titular de Medio Ambiente remarcó que habrá entre dos y tres meses para adaptarse a las nuevas señalizaciones que se pondrán en las calles de forma progresiva. Afirmó que no se va a multar a los melillenses al día siguiente de poner esas nuevas señales porque no es ése el fin de la implantación de dicho plan
95% no notará el cambio
Quevedo lamentó que las declaraciones del cepemista sean “siempre insultantes y con un desconocimiento total del tema”. “Este señor destaca más por su capacidad de insultar que por ninguna otra cosa”, añadió.
El máximo responsable de Medio Ambiente comentó que el 95% de los melillenses ya conduce a la velocidad normal de las vías y no tendrá que hacer mucho esfuerzo en adaptarse a estas nuevas velocidades. Reconoció que hay un pequeño grupo de conductores, que cree que ronda el 5% “y espero incluso que sea menos”, que “no respeta estas normas y conduce de una forma bastante peligrosa, que implica acelerones y frenazos”. Aseveró que este tipo de conducción es un problema, sobre todo, para los peatones.
Delito penal
De hecho, al respecto de este 5% de conductores que se saltan la normativa, explicó que no es que excedan en unos pocos kilómetros por hora lo que marca la legislación, sino que podría intervenir la Fiscalía porque la velocidad que llegan a alcanzar podría ser un delito penal.
Quevedo explicó que se busca a esas personas que cometen faltas graves de circulación y no a las personas que sobrepasan en unos pocos kilómetros por hora la velocidad de la vía.
En este sentido, recordó que, aunque hay cuatro espacios donde se puede situar el radar, sólo hay un aparato. Aseveró que no hay afán recaudatorio, sino detectar a los conductores que suponen un verdadero peligro. Incluso apuntó que el radar se ha puesto con una limitación que, aunque no puede decir, es muy superior a lo que marca la vía en la que se encuentra, por ejemplo, si la limitación es a 40 kilómetros por hora, no está en 45 kilómetros por hora, sino que el margen es mucho más alto.
Insistió en que habrá entre dos y tres meses en los que no se va a multar a los melillenses por exceder un poco la velocidad de la vía tras el cambio de las señales del Plan Ciudad 30. Aseveró que no se trata de que se consiga de un día para otro que se baje la velocidad de una vía de 40 a 30 kilómetros por hora por parte de los vehículos, sino que un tema a medio y largo plazo.
El cambio de señales
En cuanto a por qué no se han cambiado todas las señales que se han modificado con el plan, Quevedo indicó dos cuestiones. Por un lado, argumentó que son muchas las vías en las que se va a reducir la velocidad y lleva tiempo ir modificando esa señalización.
Además, el segundo motivo de dicha demora es que la Dirección General de Tráfico (DGT) aún no tiene aprobado el borrador sobre el real decreto que recoge este tema y antes de hacer una gran inversión en el cambio de las señales, prefieren hacer una consulta o esperar a ver qué ocurre con dicha normativa. “Como está el Gobierno de Sánchez no sabemos si va a sacar este tema con un decretazo o como se han convocado las elecciones, se va a paralizar”, remarcó Quevedo.
El consejero de Medio Ambiente, no obstante, indicó que hay muchas cuestiones en las que coincide dicho real decreto con el Plan Melilla Ciudad 30 y en las que se ha adelantado la Administración, pero en otras no hay esas similitudes.
De hecho, en ese borrador se recoger que se baja la velocidad media de las ciudades de 50 a 30 kilómetros por hora. Pero argumentó que no se puede empezar a cambiar todas las señales si luego no sale adelante dicho decreto.
Quevedo insistió en que se están haciendo las averiguaciones necesarias con la DGT para ver si se aprobará o no dicho borrador.
El titular de Medio Ambiente remarcó que la Administración local ha hecho un estudio calle por calle para ver que velocidad máxima podía poner, ya que el decreto es genérico. En este sentido, apunta que las vías de dos carriles puede tener una velocidad de 50 kilómetros por hora, pero dijo que en Melilla, en calles como Juan Carlos I o Reyes Católicos no se puede permitir que sea tan elevada.
Por último, Quevedo dijo al diputado cepemista que no entiende por qué critica la falta de un parque infantil en Averroes cuando hace unas semanas se presentó el nuevo proyecto de Medio Ambiente para generar nuevos espacios verdes, una zona de juegos infantil y otra para adolescentes, así como mejorar la pista deportiva, donde ahora irán unas gradas.
Es lo que quieren acabar con tanta contaminación
Ir a 30 en coche, es una broma... andando se va mas rapido en las horas punta. Como sigan con esta política de gilipollas me compro un patienete eléctrico y vendo el coche
En mi opinión es más que necesaria esta medida, sobre todo en una ciudad como Melilla, en donde ir a una velocidad u otra únicamente va a suponer unos minutos de retraso en la llegada a tu destino. Aun así creo que hay mucho que mejorar en cuestión de movilidad, si pretendemos que el melillense deje de coger tanto el coche no podemos tener un transporte público del siglo pasado en donde no se puede solicitar un taxi, ya no por centralita, que en la mayoría de las ciudades incluso está obsoleto, sino con una aplicación de movil que te envía el taxi más cercano y te permite pagar el trayecto sin necesidad de llevar efectivo. El sistema de autobus no es mucho mejor, es cierto que funciona bastante bien, pero solo si eres usuario asiduo y conoces las paradas y horarios, echo en falta un plano de rutas en las paradas, unos horarios estables e incluso una aplicación para poder calcular recorridos. Ir en bici o ir respetando escrupulosamente las normas tampoco es agradable, ya que hay conductores que se ponen nerviosos, te increpan, no respetan las distancias de seguridad haciendo que tengas que aumentar la velocidad para no provocar un accidente, a estas personas pondría yo las sancionas más duras. Bueno, es solo una opinión. Buenos días a tod@s.