El presidente de la Autoridad Portuaria de Melilla y dirigente del Partido Popular, Manuel Ángel Quevedo, ha criticado duramente la falta de acción del Gobierno central por no reforzar la conexión marítima entre Melilla y Almería los fines de semana. Considera que esta es una demanda ciudadana reiterada desde hace meses que podría solucionarse con una medida sencilla y de escaso impacto presupuestario. Según expuso en una entrevista con la radio pública, bastaría con incorporar una cuarta rotación, algo que permitiría reorganizar el tráfico de pasajeros y mercancías sin grandes dificultades técnicas ni económicas.
Quevedo explicó que esta medida lleva sobre la mesa desde febrero y que fue trasladada personalmente a la Delegación del Gobierno. Asegura que, pese a haber detallado que la solución no superaría un 4% del coste del contrato actual, muy por debajo del margen legal del 20% para modificaciones contractuales ordinarias, la propuesta no ha recibido respuesta. “Esto es algo tan fácil, tan evidente y tan reclamado por todos… y sin embargo no se ha hecho nada”, lamentó. Según añadió, si el PP hubiese estado al frente de la Delegación, esta modificación ya se habría aplicado hace meses.
El dirigente popular considera que mantener la situación actual refleja una falta de sensibilidad política hacia las necesidades reales de la ciudadanía melillense. En este sentido, insistió en que no se trata de una solución definitiva, pero sí de una respuesta inmediata y viable mientras se trabaja en un nuevo contrato. El vigente entró en vigor el 1 de enero de 2025 y finaliza en diciembre de 2026, con posibilidad de prórroga hasta cuatro años. Quevedo advirtió que ese contrato arrastra “carencias evidentes” y aboga por una nueva licitación que solucione los problemas detectados y garantice un servicio más eficiente y adaptado a la demanda.
Estas declaraciones se producen después del rechazo del Gobierno central a reforzar la línea marítima entre Melilla y Almería, pese a la presión ejercida por asociaciones vecinales, entidades económicas y partidos políticos. Para Quevedo, la inacción actual responde a una “decisión puramente política” y no a criterios técnicos ni presupuestarios. Insiste en que ha ofrecido una vía legal, inmediata y económica para resolver una necesidad de conectividad que afecta directamente al día a día de muchos melillenses.
Aduana comercial
En otro plano, Quevedo aprovechó su intervención para lanzar duras críticas a la gestión del Gobierno en materia de frontera. Afirmó que la aduana comercial con Marruecos no está operativa, en contra de lo que sostiene el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Según denunció, en una reciente respuesta parlamentaria escrita, el ministro afirmó que la frontera de Melilla está “totalmente operativa”, algo que Quevedo calificó como una “mentira” difícil de sostener. “Eso no se lo cree nadie si no se puede pasar ni un yogur”, ironizó, asegurando que ningún empresario ha logrado superar las trabas impuestas para que el paso de mercancías sea mínimamente rentable.
El presidente de la Autoridad Portuaria aseguró que la apertura real de la aduana comercial sigue siendo una asignatura pendiente y que el Gobierno ha incurrido en reiteradas “tomaduras de pelo”, como las expediciones piloto con furgonetas que, a su juicio, no demostraron nada. También expresó su convencimiento de que tanto esta cuestión como la mejora de la línea marítima se resolverán cuando Alberto Núñez Feijóo acceda a la Presidencia del Gobierno.
Por otro lado, Quevedo defendió el trabajo que se está haciendo desde el Ejecutivo local para potenciar el turismo de cruceros. Recordó que el objetivo es alcanzar los 125.000 cruceristas en 2027, una cifra que multiplicaría por más de treinta la registrada en 2023. Valoró como un éxito la llegada de la compañía internacional ITM Group, que ha iniciado en Melilla su primera actuación en Europa. Según explicó, se trata de un hito para la ciudad, que refuerza su posicionamiento como destino turístico.
Asimismo, destacó que se está trabajando para que cada crucerista permanezca al menos cinco horas y media en la ciudad, ya que a partir de ese tiempo el gasto medio en destino supera los cien euros por visitante. Esta estrategia, aseguró, cuenta con el respaldo de los sectores económicos locales y pretende dinamizar la economía en un momento especialmente sensible para la ciudad.









Marruecos es el gran perjudicado son los marroquíes/franceses/españoles/belgas/…que no podrán retornar a su País para estar con la familia
Cuando la cuestión es joder ,nos joden a TODOS