Las consultas relacionadas con trámites administrativos y recursos destinados a personas mayores, junto a los casos de abusos y maltrato, fueron los principales motivos de atención en el Servicio de Atención a Personas Mayores (SEAM) durante 2025. Este servicio gratuito, gestionado por HelpAge España, recibió 658 consultas de 516 personas a lo largo del pasado año, con un incremento de las vinculadas al ámbito laboral y a la discriminación por razón de edad.
Según el balance dado a conocer este pasado miércoes, las demandas de información sobre prestaciones y servicios encabezan la lista, representando el 42,3% del total de consultas. En segundo lugar se sitúan los abusos y el maltrato, con un 20,9 %, mientras que los asuntos relacionados con los cuidados alcanzan el 14,2%. Además, han experimentado un crecimiento las consultas sobre límites de edad en ofertas de empleo, jubilaciones forzosas, problemas de accesibilidad y condiciones de habitabilidad en viviendas.
La presidenta de HelpAge España, Isabel Martínez, destacó la necesidad de contar con “administraciones amables” y señaló que muchas personas mayores recurren al servicio después de haber intentado sin éxito resolver sus situaciones por otras vías. El teléfono 900 22 22 22 constituye el principal canal de atención y orientación ante discriminaciones por edad.
El perfil mayoritario de quienes solicitan apoyo corresponde a mujeres, que representan siete de cada diez personas usuarias. La mayor participación femenina se registra especialmente entre las menores de 55 años y en el grupo de edad comprendido entre los 65 y 69 años. Por comunidades autónomas, las consultas se concentraron principalmente en la Comunidad de Madrid (22,3%), seguida de Andalucía (14,3%) y Cataluña (11%).
En el ámbito sanitario, el SEAM ha detectado casos de sujeciones físicas y químicas sin justificación, así como la denegación de pruebas diagnósticas por razón de edad y listas de espera prolongadas. En el plano social, figuran entre las situaciones denunciadas las pensiones mínimas consideradas insuficientes, amenazas de desahucio y problemas derivados de la exclusión digital. En materia de consumo, destacan las barreras en el acceso a servicios bancarios, incluyendo la negativa a la atención presencial, la aplicación de comisiones abusivas y la denegación de seguros por edad.
Entre los casos gestionados en 2025, la coordinadora del SEAM, Carla Bonell, detalló el de una mujer de 85 años que fue internada de manera involuntaria en una residencia para personas con trastornos psíquicos por decisión judicial y familiar pese a no presentar ningún trastorno. La intervención del servicio permitió que el caso se resolviera favorablemente.
El informe también recoge ejemplos de discriminación en el ámbito laboral. Uno de ellos es el de Juan José Florensa, funcionario en Melilla, que no pudo acceder a una plaza obtenida tras haber superado los 65 años, a pesar de contar con autorización para prolongar su vida laboral hasta los 70. El caso llegó al SEAM y actualmente se gestiona un recurso de reposición junto con el Servicio Jurídico de Comisiones Obreras de Melilla.
La presidenta de la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y No Discriminación, María Teresa Verdugo, abogó por “empoderar a las personas mayores y dotarles de herramientas para que por sí mismos remuevan los obstáculos que tienen en el día a día”. El balance del SEAM refleja así la persistencia de barreras administrativas, sociales, sanitarias y laborales que afectan a este colectivo.








