“Le agradezco al ministro que haya tenido la deferencia de acudir a esta inauguración, su interés en venir y el esfuerzo por ajustar su agenda a ello. Sobre todo, se lo agradezco, señor ministro, porque sé que usted sabe que este Foro, este grupo de jueces, no es para nada complaciente con su gestión, más bien al contrario”. De esa manera comenzó su discurso el presidente del Foro Judicial Independiente, Fernando Germán Portillo, en la inauguración del congreso de la entidad, celebrado en Albacete, celebrado la pasada semana.
Con el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, a unos centímetros de él, como se puede ver en un vídeo que circula por las redes sociales, Portillo fue enumerando diversos aspectos con los que la organización que preside no está de acuerdo.
Comenzó Portillo por los tribunales de instancia, que, según el presidente del Foro Judicial Independiente, “pueden ser una buena idea a priori, pero están resultando un caos allí donde se están implantando”. Esto es algo que, añadió, les “disgusta”, pero no les sorprende, pues ya advirtieron de que “cambiar el nombre de los edificios y mover de sitio los muebles y las personas sin invertir adecuadamente, sobre todo, el número de jueces, no iba a mejorar la Justicia”.
A continuación, el juez criticó el proyecto legislativo que está en trámite para modificar el acceso a la carrera judicial, porque la organización cree que “sacrifica el mérito y la capacidad” por una “mayor actividad ideológica”. “Y, si además se usa como excusa para convertir en jueces y fiscales de carrera a casi mil jueces y fiscales sustitutos, la respuesta mayoritaria de la carrera, que ha sufrido una histórica huelga de varios días, no podía sorprenderle, señor ministro”, añadió Portillo.
El presidente del Foro Judicial Independiente pasó después a reprochar la decisión de dar la instrucción de delitos a “una Fiscalía en exceso dependiente del Fiscal General del Estado”, Álvaro García Ortiz, a su vez nombrado por el Gobierno, así como de limitar el ejercicio de la acción popular y el incumplimiento parcial de la mejora salarial que se acordó en 2023 o su promesa de aumento de plazas judiciales.
“Todo ello, señor ministro, le hacen acreedor de las quejas y reclamaciones, porque creemos que en todo ello, o al menos en parte, hay un intento de dominar el poder judicial, de domar sus aristas y de hacerlo más complaciente con un poder público al que incomodan los límites y los contrapesos”, prosiguió Portillo.
A ojos de “un observador extraño y poco experimentado” -apuntó el juez-, podría parecer que sólo se está ante “la normal dialéctica democrática que se produce entre quien gobierna y aspira a reformar la Justicia según sus legítimos planteamientos y las asociaciones profesionales”, que no comparten estas aspiraciones y también “legítimamente” se muestran en contra y reaccionan en consecuencia.
“Sin embargo, señor ministro, lo que ni siquiera un observador más iluso puede pasar por alto son las veces que ha puesto en duda públicamente la imparcialidad y la independencia de los jueces, fundamentalmente los encargados de investigar los casos de corrupción que afectan al entorno del Gobierno. Algunos de esos jueces son asociados nuestros”, continuó Portillo, quien le reprochó a Bolaños las veces que, “valiéndose del acceso que tiene a los medios de comunicación”, les ha mentido sobre lo que la Unión Europea exige, por ejemplo, en relación a los jueces sustitutos o a la elección de vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
También le afeó el juez al ministro que diga que el Foro Judicial Independiente es una asociación conservadora, porque, aunque pueda parecer “anecdótico” y teniendo en cuenta que, seguramente, en el lenguaje político al que Bolaños está acostumbrado “ni siquiera le parecerá relevante”, es contrario a los principios de una organización que, como su propio nombre indica, “hace gala de su carácter apolítico o, lo que es lo mismo, de su honestidad”.
En este sentido, Portillo recordó que la asociación lleva defendiendo “exactamente lo mismo” más de 20 años frente a gobiernos tanto de izquierdas como de derechas y que él mismo, sin ir más lejos, se había manifestado igual frente al Ministerio de Justicia cuando estaba al frente Alberto Ruiz Gallardón (del PP) que cuando lo comandaba el socialista Rafael Catalá, en ambos casos para pedir su dimisión.
Además, el juez apuntó que muchas de las quejas que tienen las han hecho ya a otros gobiernos y que las actuales las realizarían también si el Gobierno fuera de otro signo político.
En cualquier caso, el presidente del Foro Judicial Independiente terminó su parlamento tendiendo la mano a Bolaños, a quien dijo que esta asociación siempre apoyará las iniciativas que mejoren las condiciones de trabajo de los jueces y la independencia de su labor. “En ello siempre tendrá aquí a un aliado. Ojalá haya muchas oportunidades para ello, de verdad. Nada nos gustaría más como colectivo que poder acompañarlo en las reformas y medidas que de verdad hacen falta en la Justicia española”, concluyó Portillo.
La reacción de Bolaños
Preguntado por la falta de costumbre de ver a la gente hablar así de claro a los políticos, en declaraciones a El Faro, el juez contestó que “deberíamos estar más acostumbrados a eso” y que “con educación y respeto se puede decir todo”.
Aunque Bolaños se encontraba allí para la inauguración de un congreso de una asociación profesional de jueces, él no podía “dejar pasar la oportunidad de decirle al ministro lo que ya conocía”, puesto que ya sabía lo que Portillo opinaba de su gestión, porque lo ha dicho en muchos medios y escrito en comunicados. Por lo tanto, le parecía, dijo, “una impostura tenerlo allí y no decirlo”.
Luego el ministro habló en su turno, lo cual agradecieron los jueces allí presentes, alguno de los cuales, según Portillo, quedó “medio convencido” de lo que dijo Bolaños en lo que no es sino “el efecto que produce el intercambio libre de opiniones”.
El presidente del Foro Judicial Independiente cree que Bolaños “tuvo bastante cintura”, porque, al empezar su parlamento, dijo “a menudo sitio más apropiado me habéis traído para escuchar este discurso: La Casa de la Cuchillería”, haciendo un símil con la fama de Albacete por sus navajas y sus cuchillos.
“Se lo tomó bastante bien y después, cuando nos fuimos, fue todo cordialidad y cortesía. Lo normal”, explicó Portillo, para quien el hecho de que ambos fueran “contundentes” en sus respectivos discursos entra el “la dialéctica habitual de las discrepancias”. “Lo que nadie podía esperar -concluyó- es que el episodio haya tenido esta repercusión”.








Este juez es un impresentable que avergüenza a Melilla ante toda España.
Bolaños no es un Ministro de Justicia Hungaro para que Portillo le dedique sus buenas formas, Tampoco es Rafael Catalá ni Margarita Mariscal ni Jose Michavila. PORTILLO PADECE DE FORMAS MIENTRAS PREDICA INDEPENDENCIA. PORTILLO ACUMULA VARIOS PROBLEMAS PARA SEGUIR EN LA JUDICATURA, JUEZ Y PARTE.... LO DE LOS MODALES Y FORMAS SE LO DEJO A SU PSICÓLOGO, CARENTE DE ELLO A ÉSTAS ALTURAS TAMPOCO ES PLAN DE DEVOLVERLO AL INTERNADO DEL QUE SALIÓ
Portillo es todo un payaso y otro cortito mental con toga que su orientación política y odiosa lo cega de tal manera que hasta se atreve a hablar en nombre de los demás... De juez tiene lo que yo de marciano. Es el motivo y la razón PPor la que el expediente judicial del antiguo cuartel de Valenzuela SIGA EN EL FONDO DE UN CAJÓN. ESPERANDO QUE EL TIEMPO TRANSCURRA Y SE ARCHIVE POR SOBRESEIMIENTO ( FALTA DE VOLUNTAD JUDICIAL, SERÍA EL CASO). QUE OS PILLE CONFESAOS CON ESTE GRANUJA CON TOGA