El presidente del Senado, Pedro Rollán Ojeda, está de visita oficial por la ciudad. No es la primera vez que viaja a este lado del mar de Alborán, y siempre trata de mostrar los lazos amistosos que lo unen al territorio y su deseo de regresar pronto. En su agenda, ha incluido la cita de las autoridades en el Cementerio Municipal, a las 10:00 horas del lunes, y una recepción oficial en el Palacio de la Asamblea.
Antes de pasar a este segundo momento, la jornada ha estado bien aprovechada por Rollán, quien ha tenido unas palabras muy amables hacia la tradición melillense del Día de los Fieles Difuntos. Minutos después, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, lo esperaba a las puertas del Palacio para recorrer a la par los pasillos del emblemático edificio hasta llegar al Salón Dorado.
Imbroda le ha enseñado, a una marcha ligera, algunos detalles de la obra arquitectónica de Enrique Nieto; el presidente del Senado ha quedado maravillado con los elementos de art déco que la componen, en especial, en el salón que ha concentrado la visita. El Gobierno local, los parlamentarios nacionales y la Junta de Portavoces de la Asamblea aguardaban allí mientras los presidentes, autonómico y de la Cámara Alta de las Cortes Generales, se aproximaban.
Tras saludar, uno por uno, a todos los representantes, el grupo ha protagonizado una conversación distendida, con Imbroda y Rollán a la cabeza. Ambos se han desplazado a otra sala a tan solo unos pasos de distancia: el Despacho de Presidencia, junto a los medios de comunicación y algunos miembros del Consejo de Gobierno.
En orden, estaban el presidente de Melilla, el vicepresidente primero Miguel Marín, la portavoz Fadela Mohatar, el vicepresidente tercero Daniel Ventura y la vicepresidenta primera de la Mesa de la Asamblea María José Aguilar.
En el Palacio
En el despacho, Pedro Rollán ha dejado su impronta en el Libro de Oro de la Ciudad de Melilla, reservado para personas destacadas o de la Familia Real que pasan por la ciudad. Los últimos en firmar fueron el Rey Felipe VI y la Reina Letizia el 14 de octubre. Un libro de honor institucional que ahora recoge las siguientes palabras del presidente del Senado:
“Quiero agradecer la hospitalidad del presidente de Melilla, mi querido amigo Juan José Imbroda. Ha sido un honor para mí participar en la colocación de coronas en el día de hoy. Descubrir las tradiciones y costumbres de Melilla hace que cada despedida sea la antesala del deseo de regresar de nuevo. Melilla es el kilómetro cero de España y por ello ni España se entiende sin Melilla, ni Melilla sin Europa”.
En el regreso al Salón Dorado, el presidente de la Ciudad ha iniciado su discurso agradeciendo la presencia de Rollán, “un amigo de Melilla”, tan solo unos días después de la visita realizada por los Reyes. Ha resaltado “la atención que algunos poderes del Estado tienen con Melilla”. Ha mencionado el apoyo incondicional que les brinda el presidente de la Cámara Alta, y el gran trabajo que está realizando el órgano en la legislatura actual.
Por otro lado, Ceuta sigue en el pensamiento de los melillenses, lo que hace que la visita cobre aún más sentido. En su intervención, Rollán ha señalado el inmenso honor que supone volver a Melilla. Ha reconocido que visitó la ciudad hermana en agosto y que se fue de allí “con el corazón encogido”, puesto que a los ceutíes “les arrebataron el presente y les hipotecaron el futuro”.
Los escenarios son diferentes, pero desde su punto de vista, ambos territorios deben tener siempre “un tratamiento y un espacio en nuestro corazón muy relevante”. La normalidad, convivencia y certidumbre son realidades muy preciadas en estos instantes. Rollán se ha interesado por las competencias que están en manos del Gobierno español, como la educación y la sanidad.
Le sorprenden los resultados, por ejemplo, del último Informe PISA, que dejó en muy mal lugar a los estudiantes españoles. “Una vez más, los indicadores de las cuestiones más importantes ponían de manifiesto que hay un margen de mejora sustancial en una competencia que reside en el Gobierno de España”. Ha recordado una concentración de sanitarios que pedían mejorar la calidad del servicio en su última estancia en la ciudad.
Nuevas páginas
Pedro Rollán ha confirmado los avances en el órgano durante esta legislatura, haciendo hincapié en la labor de los senadores melillenses en todo este tiempo. “Se han aprobado en la Cámara Alta 47 leyes, 47 leyes que tienen un único propósito, que es mejorar las condiciones, las oportunidades y la calidad de vida de los españoles”. De la lista, ninguna ha llegado a someterse a deliberación ni votación en el Congreso, con plazos ampliados para su tramitación en cuestiones que son “troncales”.
Este trabajo, paralelo al de las comisiones de investigación, vela por todas las comunidades y ciudades autónomas para dotar a la Cámara de su verdadero significado: ser la máxima expresión de la representación territorial. “Somos un país diverso, plural y lleno de acentos”. Rollán ha apelado al enriquecimiento y no a la confrontación; al patriotismo “independientemente de que te encuentres al norte, al sur, al este, al oeste, bañado por las costas o bañado por el mar o simple y llanamente en el interior de la Península”.
Ha recordado que Melilla era española antes de que Navarra se adhiriese a la Corona de Castilla; es un dato histórico. Ha lanzado un mensaje realista a la par que optimista sobre los altibajos que ha padecido España en cinco siglos, con momentos brillantes y otros tristes que son más llevaderos si los españoles se alinean y si los gobiernos ejercen bien sus responsabilidades. Los hitos del pasado son espejos en los que mirarse, como la llegada del euro, la entrada en los comités de las Naciones Unidas o la propia Transición Española.
Con él al frente del Senado, ha asegurado, Melilla estará bien representada. Los vecinos y vecinas pueden tener serenidad y certidumbre al respecto. Con las elecciones generales del 29 de noviembre, los ciudadanos podrán elegir qué formación política les representa mejor, y esa es, para él, “la grandeza de la democracia”. “Estoy convencido de que seremos capaces de escribir nuevas páginas en las que todos nos podamos sentir orgullosos de nuestros responsables, de nuestros gobernantes”.
Del espíritu de concordia y entendimiento al orgullo del pueblo español y melillense, así ha concluido su discurso en el Salón Dorado, para sumarse más tarde a una reunión técnica en Presidencia con representantes de la Ciudad Autónoma.








