Nueva Melilla ha lanzado una propuesta contundente sobre el futuro del antiguo Hospital Comarcal de la ciudad, instando a abrir un debate “profundamente político y social” sobre el uso que debe darse a esta infraestructura pública. En una nota de prensa difundida este viernes, el portavoz de la formación, Isaac Fernández, ha criticado duramente las posturas de PSOE y PP, a quienes acusa de compartir una misma lógica: desmantelar el carácter público del inmueble en beneficio de intereses privados.
“La cuestión no es técnica, urbanística ni administrativa. Lo que está en juego es si Melilla apuesta por reforzar su sistema sanitario público o si vuelve a caer en la tentación de convertir una infraestructura estratégica en una fuente de negocio”, señala Fernández en el comunicado, en el que denuncia que ni el PSOE ni el PP han defendido la continuidad del uso sanitario público del edificio.
El partido acusa al PSOE de aplicar ya un modelo que califica de “privatización encubierta”, y pone como ejemplo lo que está ocurriendo en Ceuta. Allí, explica, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha externalizado el servicio de salud mental y psiquiatría a clínicas privadas ubicadas en la península. Esta situación obliga a las familias a desplazarse, rompe la continuidad asistencial y aleja a los pacientes de su entorno social y familiar. Además, implica la transferencia de fondos públicos a empresas privadas, algo que Nueva Melilla considera un precedente grave y muy preocupante.
Por su parte, también ha arremetido contra el Partido Popular, al que acusa de promover una “mercantilización” del antiguo Comarcal mediante su reconversión en residencias universitarias u otros usos privados. El Ejecutivo local ha planteado la posibilidad de destinar el inmueble a uso universitario, una opción que, según la formación, responde a intereses inmobiliarios y no a las necesidades sanitarias reales de la ciudad.
Desde Nueva Melilla plantean una alternativa “clara, viable y socialmente imprescindible”: destinar el edificio a la creación de un Hospital Materno-Infantil público y un centro multidisciplinar para personas con diversidad funcional. Consideran que estas infraestructuras son urgentes y cubrirían carencias históricas del sistema sanitario local.
Fernández subraya que Melilla no cuenta actualmente con un centro específico para la atención integral y especializada a mujeres, embarazadas, recién nacidos, infancia y adolescencia. Esta carencia provoca saturación en los servicios existentes, fragmentación asistencial, listas de espera y frecuentes derivaciones a la península, con el impacto emocional, social y económico que ello conlleva para las familias.
La propuesta incluye concentrar en el antiguo Comarcal servicios clave como ginecología, obstetricia, neonatología, pediatría, urgencias infantiles y atención a la salud mental infanto-juvenil. “Solo así se garantiza una atención más humana, cercana, eficiente y coordinada”, afirma el portavoz.
En paralelo, la formación propone destinar una parte del edificio a un centro integral para personas con diversidad funcional, que ofrezca atención temprana, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, salud mental, orientación social y acompañamiento familiar. “Melilla carece de un recurso público de estas características, y su creación supondría no solo una mejora asistencial, sino una inversión en empleo público cualificado y en cohesión social”, argumentan.
Nueva Melilla defiende que el edificio, ya concebido para uso sanitario, permite una recuperación rápida y efectiva sin necesidad de nuevas construcciones, evitando además “operaciones especulativas”. “El Hospital Comarcal no es un solar ni un activo financiero. Fue construido con dinero público y debe seguir al servicio del interés general”, concluye Fernández.









Lo que tenga que ser, será, del Hospital Comarcal, en el futuro, sin necesidad de que se repartan, su parte de pastel, en los debates políticos y sociales, sobre su futuro ¿Porqué, que preparación tienen, para discernir, sobre el Futuro? o ¡Es la inocentada del día!
Muy de acuerdo.