Con la final de las vacaciones navideñas, muchas familias se han enfrentado a un riesgo cada vez más frecuente y silencioso: La adicción digital en niños y adolescentes.
Según estudios recientes, más del 10 % de los adolescentes presenta signos de uso problemático de redes sociales y aproximadamente el 12 % podría estar en riesgo de adicción a videojuegos. Este fenómeno afecta la salud mental, el sueño, el rendimiento escolar y las relaciones sociales. El riesgo aumenta especialmente durante periodos en los que el tiempo libre se prolonga más de lo habitual, como es en las vacaciones de Navidad.
En España, más del 77 % de los adolescentes se conecta a internet y redes sociales varias veces al día y, según datos recientes sobre hábitos digitales en menores, sólo un tercio utiliza la tecnología de forma equilibrada.
Los especialistas advierten que el uso excesivo de pantallas está relacionado con alteraciones del sueño, sedentarismo, dificultades de concentración y problemas emocionales como ansiedad o aislamiento social. Durante las vacaciones, al reducirse la estructura habitual de clases y horarios, el riesgo de descontrol en el tiempo frente a dispositivos aumenta significativamente.
Frente a esta situación, los expertos recomiendan establecer horarios claros de uso de pantallas, fomentar actividades físicas y creativas, evitar dispositivos antes de dormir y mantener un diálogo constante con los hijos sobre sus hábitos digitales.
Favorecer espacios de juego libre como manualidades, juegos de construcción, plastilina, juegos de mesa o pequeñas investigaciones adaptadas a su edad permiten desarrollar la creatividad, la concentración y la capacidad de iniciativa, al tiempo que reducen la dependencia de las pantallas.
“Es importante que las familias organicen el tiempo de ocio de forma equilibrada y propongan alternativas combinando momentos compartidos con espacios en los que los niños aprendan a gestionar su propio tiempo sin pantallas”, explica Yvonne González, del departamento de orientación de Highlands School Sevilla.
“Pequeñas acciones como planificar juegos en familia, lecturas compartidas o salidas al aire libre pueden marcar una gran diferencia y ayudar a que los niños desarrollen hábitos saludables”.
Los expertos coinciden en la necesidad de sensibilizar sobre el uso equilibrado de las pantallas. La combinación de orientación profesional, diálogo familiar y actividades alternativas permite que los menores disfruten de sus vacaciones de forma segura y enriquecedora, evitando los riesgos asociados a la adicción digital.








